Horacio Rodríguez Larreta: Críticas al “Extremismo” de Milei y la Necesidad de un Estado de Acompañamiento
El exjefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y actual legislador porteño, Horacio Rodríguez Larreta, ha reaparecido en el escenario público con una postura crítica y reflexiva sobre el rumbo que ha tomado el gobierno del presidente Javier Milei. Larreta no solo cuestiona la orientación ideológica de la actual administración libertaria, sino que también pone en duda la suficiencia del equilibrio fiscal como única vía para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
El “Extremismo” de La Libertad Avanza
En declaraciones recientes a un medio de trayectoria, Rodríguez Larreta fue categórico al describir la gestión de Milei: “Es el presidente de la Nación, votado por la ciudadanía democráticamente y en mi opinión, muy extremo y los extremos no son buenos”, sentenció. Para el exmandatario porteño, la posición adoptada por el jefe de Estado es atípica en el panorama global, marcando una distancia con las tendencias políticas internacionales. “Tiene una posición que hoy no encontrás en el mundo y que, a mi entender, va a contramano de los países”, afirmó, sugiriendo que el enfoque hiper-liberal y desregulatorio podría aislar a Argentina.
Larreta argumenta que este enfoque extremo se traduce en una política donde el Estado ha abandonado su rol promotor y facilitador del desarrollo económico. “El Estado no impulsa ni acompaña el desarrollo de la economía”, lamentó. Aunque manifestó un deseo de éxito para el gobierno, lo hace movido por la preocupación por la situación social. “Espero que le vaya bien por el bien de los argentinos porque la gente la está pasando mal”, subrayó, ilustrando la crisis con una imagen cotidiana: “Entras a un café o un restaurante y hay poca gente consumiendo”.
La Dimensión Social de la Política Económica
El legislador porteño se mostró particularmente crítico con la visión económica que, a su entender, se desentiende de las consecuencias sociales. Rodríguez Larreta rechazó la idea de una política económica aplicada en “abstracto”, argumentando que debe hacerse cargo de la realidad de las personas. “Tenés que hacerte cargo de la gente porque el que pierde su trabajo, no lo toman al otro día en una mina en San Juan”, ejemplificó, aludiendo a la dificultad de la reinserción laboral.
Su visión crítica se sustenta en la observación directa de la recesión económica que afecta a sectores clave. “Caminó por avenida Avellaneda y es una lágrima, no podemos no contemplar la situación de esta gente”, expresó, haciendo hincapié en el impacto negativo sobre el comercio y el empleo.
Para Larreta, la diferencia fundamental con el gobierno actual radica en el papel del Estado. El exjefe de gobierno defiende un modelo donde el Estado debe “acompañar” a la ciudadanía, una acción que, según su evaluación, hoy está ausente. La prueba de esta desatención se manifiesta en recortes sensibles y de alto impacto social, como la interrupción del financiamiento de fondos para personas con discapacidad o la falta de provisión de medicamentos a afiliados del PAMI.
En este contexto de profundas diferencias conceptuales y de gestión, Rodríguez Larreta fue tajante al descartar cualquier posibilidad de colaboración. “No trabajaría con Milei porque no creo que la gente cambie”, concluyó, reafirmando su distancia ideológica y personal con el presidente.
La Cuestión de la Interna y la Figura de Patricia Bullrich
En su reaparición, Larreta también abordó la tensa interna que mantuvo con Patricia Bullrich en las elecciones primarias de 2023, en el marco de la coalición Juntos por el Cambio, contienda que finalmente antecedió a la victoria de Javier Milei.
El legislador porteño le atribuyó a Bullrich, actual senadora nacional, la responsabilidad de haber alterado sus principios políticos al aliarse con quien antes había criticado fervientemente. “Patricia está en la minoría de los cambiantes”, afirmó con ironía. Larreta recordó que Bullrich había advertido sobre los peligros de Milei para el país y, sin embargo, “una semana después, estaba trabajando con él”.
Al reflexionar sobre la posibilidad de que Bullrich se hubiera convertido en su jefa de gabinete si él hubiese ganado la interna, Larreta minimizó cualquier arrepentimiento por la derrota. “Hubiera sido su jefe de gabinete porque estábamos juntos en el espacio político y no me arrepiento porque fue ella la que cambió”, insistió, dejando claro que su postura se mantuvo coherente a lo largo del proceso electoral.
La reaparición pública de Horacio Rodríguez Larreta no solo sirvió para marcar una fuerte posición opositora frente al gobierno de Javier Milei, sino que también incluyó críticas a la gestión de su sucesor en CABA, Jorge Macri, en un claro movimiento por redefinir su liderazgo y su espacio político en la actualidad.









