La empresa se encuentra en pleno proceso de revisión de carteras y, en el marco de esta evaluación, dará a conocer esta tarde el informe de Revisión Global de Accesibilidad a los Mercados. Este paso podría desencadenar el próximo miércoles 24 un anuncio sobre el inicio del proceso de reclasificación de la Argentina.
Actualmente, el mercado argentino está catalogado como “standalone” (independiente) por MSCI, que representa la clasificación más baja y que comparte con naciones como Jamaica, Panamá, Trinidad y Tobago, Bulgaria, Palestina y Ucrania. Esta calificación limita la capacidad de los fondos internacionales para invertir en acciones argentinas.
Una mejora, ya sea a la categoría de frontera o emergente, podría tener el efecto inverso: atraer mayores fondos internacionales que buscan replicar los índices elaborados por MSCI y que, de este modo, estarían más dispuestos a invertir en activos locales.
No obstante, incluso si MSCI decide incluir a la Argentina en esta etapa, la reclasificación no se concretará de forma inmediata, sino que se prevé para 2027.
Las expectativas, como sucedió el año pasado, son altas y se intensificaron este miércoles cuando se mencionó que el banco Morgan Stanley estima ingresos de US$4500 millones para las acciones locales, particularmente en el sector energético, en caso de que se produzca la reclasificación.
La temática de la reclasificación es crucial dado que cualquier mejora de categoría, bien sea a “mercado fronterizo” donde se encuentran países como Pakistán, Vietnam, Serbia y Eslovenia, abriría la puerta a mayores flujos de capital internacional, a medida que los fondos buscan replicar los índices de MSCI.
El objetivo más ambicioso es volver al estatus de “mercado emergente”, que comprende a naciones como Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. La Argentina perdió dicho estatus en 2021, tras la reimposición de controles cambiarios y el default de la deuda en 2019.
En febrero pasado, MSCI publicó los aspectos que la Argentina debe abordar para ser considerada en el proceso de consulta para una posible reclasificación.
Entre las necesidades destacadas por MSCI están cambios para flexibilizar las restricciones sobre los movimientos de capitales y en el mercado cambiario. Asimismo, se mencionaron requerimientos específicos en relación con la infraestructura del mercado, que permitirían operaciones como la venta en corto y el préstamo de valores; mejorar los procesos de compensación y liquidación; aumentar la variedad de instrumentos de inversión; y garantizar un ambiente institucional sólido.
Adicionalmente, MSCI indicó que se necesitan mejoras para equiparar los derechos de los inversores locales con los inversores no residentes, junto con la optimización del registro y la apertura de cuentas, así como los procesos de negociación y transferencia.
A pesar de ello, MSCI ha señalado que la Argentina presenta requisitos adecuados para los inversores internacionales, límites correctos para la inversión extranjera y una buena infraestructura de mercado en lo relacionado con las depositarias y la custodia.










