Los estudios privados sobre la evolución de precios sirven como un indicador anticipado del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y muestran una situación mixta: aunque hacia finales del mes se observa una desaceleración, un arrastre estadístico podría elevar los promedios mensuales por encima del 2%.
La consultora estima un incremento mensual del 1,9% para julio, y señala que durante la tercera semana del mes, los precios de alimentos y bebidas crecieron un 0,4%, llevando el promedio de las últimas cuatro semanas al 2%.
Entre los productos destacan las verduras, con un aumento del 7,7%, y los pescados y mariscos, que se incrementaron un 6,5%. En contraste, las frutas crecieron un 0,9% y las carnes y derivados apenas un 0,2%, ambos por debajo de la media.
Por otro lado, se reportó en la cuarta semana de julio un aumento del 0,5% en alimentos y ajustó su proyección del Relevamiento de Precios Minoristas (RPM) a un 2,1% para el mes. La estabilidad en productos estacionales y la disminución de precios en indumentaria, debido a las liquidaciones de temporada, contribuyeron a reducir la proyección en 0,1 puntos respecto a la semana anterior.
La consultora que analiza semanalmente alrededor de 8000 artículos en cinco grandes cadenas de supermercados, registró en la tercera semana de julio un incremento del 0,3% en alimentos y bebidas, muy por debajo del alza del 2,4% que había registrado al inicio del mes.
A pesar de esta moderación, el promedio de las últimas cuatro semanas subió al 1,9%, lo que representa un aumento de 0,6 puntos en relación con el periodo anterior. En el acumulado del mes, los lácteos y huevos lideraron los aumentos con un 4%, seguidos por carnes (2,8%) y panificados, cereales y pastas (2,6%).
Finalmente, el Relevamiento de expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central entre las consultoras de la City previó que el índice de precios al consumidor alcanzará el 2% en julio y un 22,3% para el próximo año.
Estos datos se presentan junto a la encuesta de expectativas de inflación del Centro de Investigación en Finanzas de una universidad nacional, realizada en conjunto con una consultora política. El estudio, realizado entre el 2 y el 16 de julio con 1000 participantes a nivel nacional, indicó que la inflación esperada para el año siguiente se elevó a un 35,8% en promedio, 3,7 puntos más que el mes anterior, aunque la mediana se mantuvo en 30%.
En términos regionales, el Gran Buenos Aires muestra las expectativas más altas (43,2%), seguido por la Ciudad de Buenos Aires (38,8%) y el interior del país (32,3%). Para los próximos treinta días, la inflación esperada promedio se estima en un 3,55%, ligeramente por encima del 3,50% registrado en junio.










