La medida fue formalizada a través del decreto 693, que se publicó este viernes en el Boletín Oficial. Asimismo, la normativa pospone la mayor parte del ajuste de los impuestos a los combustibles hasta el 1° de septiembre.
La decisión se adoptó “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”. En el mes de julio, el Ejecutivo ya había decidido retrasar la actualización de este tributo.
Con el decreto emitido recientemente, el Gobierno ha dejado para el mes próximo el aumento total del remanente correspondiente a 2024 y los primeros tres trimestres de 2025, un aumento que ha sido demorado durante varios meses.
Así, a partir de este sábado, se espera que los combustibles aumenten aproximadamente $11 por litro en el caso de las naftas y $14 por litro para el gasoil.
La empresa petrolera YPF no reporta desde hace un año los incrementos de precios al público y se ha enfocado en ajustes regionales, horarios y en función de la demanda, lo que ha dado lugar a una estructura de precios dinámicos, dificultando el seguimiento de los costos en el surtidor.
Con la nueva actualización de los impuestos, el litro de nafta tendrá un aumento promedio del 0,5%. La dosis adicional del ICL para el gasoil se aplicará en las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, así como en el partido de Patagones, en la provincia de Buenos Aires, y en el departamento de Malargüe, Mendoza.










