La intervención de Ramos prolongó la participación de Ronaldo en el torneo, quien tuvo un rendimiento acorde con lo que ha venido mostrando. En este partido, le anularon un gol que había ejecutado con gran calidad a los 15 minutos del segundo tiempo, luego de recibir un largo pase de Cancelo y tocar la pelota casi al mismo tiempo que salió el arquero Livakovic. Sin embargo, tuvo su revancha cinco minutos más tarde; el VAR intervino a pedido del árbitro noruego Espen Eskas, para sancionar un penal por una falta de Vlasic sobre Renato Veiga tras un córner. El propio Ronaldo ejecutó el tiro, marcando el 1-1 y despejando el estigma de no haber convertido en fases decisivas de un Mundial.
El encuentro, anunciado como un duelo entre dos grandes veteranos del fútbol que probablemente estén en sus últimos mundiales, ya presentaba diferencias notables en el primer tiempo, tal como se había visto en las fases anteriores del torneo. Modric, ocupando un puesto clave en el medio del campo croata, se mostró incansable, funcionando como receptor y generador de juego, incluso realizando varias carreras diagonales. Junto a Mateo Kovacic, lideraron la resistencia croata durante los primeros 45 minutos, aprovechando la posesión del balón y tomando el control en la segunda parte (que se extendió a 58 minutos), creando numerosas ocasiones y convirtiendo a Diogo Costa en el héroe de su equipo con varias atajadas impresionantes.
En contraste, Cristiano Ronaldo se presentó como un obstáculo para el ataque de Portugal, lo que suscitó dudas sobre su papel desde el Mundial anterior. Su juego se ha visto limitado a retroceder y participar poco en la creación de jugadas, sin ofrecer alternativas a sus compañeros. Durante la pausa para hidratación, recibió consejos de Vitinha y Nuno Mendes, pero su salida antes del segundo tiempo no trajo cambios significativos.
La falta de actividad de Ronaldo afecta a la estructura del juego de Portugal, ya que obliga a Bruno Fernandes a adelantarse en la cancha, reduciendo su participación en la circulación del balón y afectando la fluidez del juego. Esto ha supuesto un detrimento para Vitinha y Neves, quienes se ven obligados a operar sin receptores cercanos, limitando su capacidad de brillar como lo hacen en su club. A diez minutos del final, con el marcador 1-1, el técnico Martínez decidió retirar a Ronaldo, quien se marchó visiblemente molesto, en un intento de equilibrar el mediocampo.
A pesar de esta situación adversa, Portugal logró mantener el resultado gracias a intervenciones veloces de Rafa Leao, que estuvo intratable en los primeros momentos de la segunda mitad, y a las llegadas al ataque de Mendes.
Croacia fue muy superior en esa fase del partido, reflejando esta dominación con múltiples oportunidades: el primer gol de Iván Perisic a los 7 minutos, dos remates de Kovacic salvados entre Costa y el palo, y la mencionada jugada anulado en el cierre del encuentro.
El partido parecía presagiar una eliminación inevitable para uno de los tres legendarios futbolistas que participan en este torneo; si bien Modric se destacó, su equipo no logró avanzar. Por otro lado, Cristiano Ronaldo continúa en la competencia a pesar de no haber estado en la cancha al final, ahora se medirá con España y deberá estar atento a la estrategia de su entrenador: decidir entre confiar en su legado o buscar un rendimiento más eficaz.










