Nacido en Juan N. Fernández, en el partido bonaerense de Necochea, Díaz desarrolló buena parte de su carrera en el ámbito del ascenso argentino, destacándose como volante central gracias a su personalidad, su despliegue en el campo y su fortaleza física.
Su etapa más recordada es la de Olimpo, donde formó parte del plantel dirigido por Gustavo Alfaro que el 27 de diciembre de 2001 logró el primer ascenso del club bahiense a la Primera División. En esa histórica definición contra Instituto, Olimpo triunfó 4-0 y Díaz anotó dos goles en una jornada que quedó grabada para siempre en la memoria del club.
Alfaro describía a Díaz como un volante ‘todoterreno’, un término que reflejaba el estilo de juego de este futbolista, quien se convirtió en un referente de aquella campaña memorable.
A lo largo de más de 20 años en el profesionalismo, también defendió las camisetas de Huracán de Tres Arroyos, Almirante Brown de Arrecifes, Cipolletti, Quilmes, Argentinos Juniors, Unión de Santa Fe, Deportivo Quito de Ecuador y Guillermo Brown de Puerto Madryn, entre otros.
Antes de alcanzar el profesionalismo, Díaz se formó en Defensores de Juan N. Fernández y tuvo una etapa en Jorge Newbery de Lobería. En 1993, fue parte del plantel que puso fin a una sequía de 25 años al conquistar la Liga Necochea, un logro que marcó el inicio de su carrera futbolística.
Tras su fallecimiento, diversas instituciones vinculadas al fútbol del sur bonaerense expresaron su condolencia y recordaron su trayectoria, en especial su contribución a uno de los mayores hitos deportivos en la historia de Olimpo.










