Según fuentes oficiales, la designación, que fue firmada por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, se hará oficial en los próximos días en el Boletín Oficial. No obstante, Cherñetz ya comenzó su actividad informal en la dirección desde este lunes, donde se ha puesto al tanto del funcionamiento del organismo. Las mismas fuentes indicaron que la elección del nuevo funcionario fue promovida por Pettovello y que el secretario de Trabajo, Julio Cordero, no participó en el proceso de selección.
Desde la CGT se receptó el nombramiento con malestar. Un miembro destacado de la conducción expresó: “Es una provocación con una orientación antisindical. Observamos que prevalece lo ideológico por sobre la responsabilidad de garantizar una institucionalidad seria y transparente en la relación con las organizaciones sindicales”.
La designación llega en un contexto de controversia por los cambios introducidos por la reforma laboral que impactan directamente en los sindicatos, mientras que la Secretaría de Trabajo aún mantiene abiertos expedientes sensibles relacionados con poderosos gremios. Entre estos, se destacan los casos de la UOM y de los sindicatos gastronómicos, donde la demora en la certificación de autoridades por parte del organismo ahora dirigido por Cherñetz se ha convertido en un foco de conflicto entre la administración y la dirigencia sindical.
La Dirección Nacional de Asociaciones del Trabajo asume varias de las decisiones cruciales que afectan la relación entre el Gobierno y los gremios, incluyendo la certificación de autoridades, la intervención en conflictos de representación, la supervisión de elecciones internas y la tramitación de las personerías gremiales. Por esta razón, cualquier modificación en su liderazgo es observada con atención por la dirigencia sindical.
Particularmente, el caso de la UOM ha estado marcado por la intervención judicial que removió a Abel Furlán, lo que generó una disputa sobre quién debe liderar la negociación paritaria mientras avanza el proceso judicial. La Secretaría de Trabajo se vio implicada en este conflicto debido a sus decisiones sobre el reconocimiento de los representantes autorizados para negociar con las cámaras empresariales.
Asimismo, en otro expediente de gran relevancia como el de los sindicatos gastronómicos, la Secretaría de Trabajo decidió no certificar a las autoridades electas bajo la dirección de Luis Barrionuevo, lo que ha llevado a una controversia judicial y mantiene en suspenso el conflicto sobre el reconocimiento formal de la actual conducción del sindicato.
La cúpula de la CGT siente que el contexto explica su inquietud por la llegada de Cherñetz, quien ha desarrollado su trayectoria profesional exclusivamente en el sector privado, asesorando empresas y departamentos de recursos humanos, careciendo de antecedentes en la administración laboral o en organismos relacionados con la supervisión de la vida interna de los sindicatos.
Con la incorporación de Cherñetz a la Dirección de Asociaciones Sindicales, el Gobierno ocupa un cargo que había permanecido vacante durante más de un año. Claudio Acuña fue su anterior titular hasta julio del año pasado, cuando fue removido en medio de una fuerte interna en el Ministerio. A pesar de las demoras que generó la vacante, en la CGT criticaron la decisión y señalaron que debe interpretarse en el marco de otras acciones tomadas por la administración de Milei que profundizan las diferencias con la Casa Rosada.
La semana pasada, la cúpula de la central celebró la decisión del Gobierno de modificar, a través de un decreto, la reglamentación de la reforma laboral para proteger la “caja sindical”, aclarando que el tope del 2% para las cuotas solidarias debe calcularse sobre el total de las remuneraciones mensuales y no solo sobre el salario básico convencional. Además, se reinstauraron los aportes empresarios a las organizaciones sindicales, siempre que sean destinados a fines específicos. Al mismo tiempo, se ha iniciado un nuevo plan de lucha con una marcha simbólica al Congreso para respaldar el reclamo de los jubilados, aunque no se prevé un paro general en el corto plazo.










