Con 54 años, Ivanisevic acumula una vasta trayectoria que incluye logros personales y la dirección de destacados jugadores del circuito. Durante su tiempo como entrenador de Djokovic, desde 2019 hasta 2024, vivió una de las etapas más exitosas del serbio, quien logró nueve de sus 24 títulos de Grand Slam en ese intervalo. “Para mí, Novak es uno de los mejores deportistas de la historia y, posiblemente, el mejor tenista”, afirmó Ivanisevic, quien posee un conocimiento profundo sobre la dinámica de los grandes torneos y la exigencia que estos conllevan.
La valoración del croata se fundamenta en cifras contundentes: Djokovic encabeza la lista con 24 títulos de Grand Slam, superando a Nadal y Federer, que cuentan con 22 y 20, respectivamente. En la actualidad, el serbio sigue compitiendo en la élite, manteniéndose en el quinto lugar del ranking mundial y persiguiendo su 25º título de Grand Slam.
Ivanisevic no se limitó a hablar de Djokovic. En sus comentarios, diferenciaba a Federer y Nadal por características únicas. En referencia al suizo, destacó: “Federer juega con una belleza exquisita, es un placer verlo jugar incluso cuando juega mal”, posicionándolo como el modelo de elegancia y técnica dentro del grupo de los tres grandes.
En cuanto a Nadal, Ivanisevic fue claro al resaltar la fiabilidad del español en momentos críticos. “Novak es posiblemente el mejor de la historia, pero a quien le confiaría un partido si mi vida dependiera de ello es a Nadal”, subrayó el croata, ensalzando la fortaleza y determinación del español en situaciones de máxima presión.
Al explorar las cualidades que diferencian a Djokovic de otros tenistas, Ivanisevic enfatizó su fortaleza mental. “Su fortaleza mental lo distingue del resto”. Para ilustrar esta virtud, comentó: “Si pusieras en fila a 100 jugadores sin saber quién es quién, todos serían muy parecidos en términos de tenis, no sabrías quién es el primero y quién el último, pero cuando comienza el partido, cuando los golpes y los puntos son importantes, ahí puedes ver la diferencia”.
Su explicación revela que la brecha en el rendimiento de los grandes campeones no solo se basa en la técnica, sino que se manifiesta en la capacidad de respuesta bajo presión. Ivanisevic describió a Djokovic como “un genio al que ni siquiera puedes intentar comprender” y enfatizó las dificultades de permanecer en lo más alto por tanto tiempo.
El análisis del croata va más allá del ámbito deportivo. Ivanisevic defendió la imagen pública de Djokovic frente a las percepciones erróneas al afirmar: “La gente lo percibe por lo que ve en la pista y eso es un error”. Posteriormente, caracterizó al serbio como “un gran bromista y una persona que quiere ayudar. Fundó una asociación de tenis, ha creado fundaciones, ayuda a todos; no hay nadie a quien no haya asistido. Tiene tiempo y consejos para todos”.
Ivanisevic recordó que Djokovic a menudo se ocupaba de asuntos ajenos poco antes de competir, una actitud que, como entrenador, a veces le resultaba incómoda. Además, rechazó las críticas hacia la forma de expresarse del serbio en la pista, reafirmando que su tenis completo y la presión continua sobre sus rivales son elementos que sustentan su dominio en la élite.










