La principal criptomoneda del mercado se establece en u$s78.416, lo que implica un leve incremento del 0,2% en las últimas 24 horas. En contraste, Ethereum presenta un valor de u$s2.454, evidenciando un descenso del 0,6% en el mismo período. En cuanto a las altcoins, la mayoría muestra tendencia a la baja, destacándose las caídas de Dogecoin e Hyperliquid, que registran descensos de -2,1% y -2,7%, respectivamente.
La causa de este panorama se atribuye a la intervención del presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, durante el simposio económico de Jackson Hole el pasado viernes.
Warsh reafirmó el compromiso de la reserva federal con su meta de inflación anual del 2%. A pesar de no anunciar de manera explícita un incremento en las tasas, sus comentarios fueron interpretados por el mercado como una señal restrictiva.
Ante esto, aumentó la posibilidad de que la Fed eleve sus tasas de referencia en la reunión programada para septiembre. Según el índice FedWatch de CME Group, el mercado estima un 60% de probabilidades a que la reserva federal estadounidense ajuste las tasas en la reunión que se celebrará en dos semanas.
Este escenario se agrava con la reanudación de hostilidades militares entre Estados Unidos e Irán, lo que impulsó un fuerte aumento en los precios del petróleo y afectó la disposición al riesgo en los mercados globales.
A pesar de estas circunstancias, Bitcoin ha logrado mantenerse en una posición positiva, lo que para algunos operadores simboliza una señal de fortaleza relativa de la criptomoneda frente a otros activos de riesgo.










