La jugadora de 29 años alcanzó por primera vez en su carrera la final de un torneo WTA, luego de eliminar a la ex número 2 del mundo, Paula Badosa, en semifinales con un contundente 6-3 y 6-4. Este triunfo marcó un hito para el tenis femenino argentino, interrumpiendo una espera de 13 años para llegar a una instancia final, desde que Paula Ormaechea lo hiciera en 2013, cuando perdió ante la serbia Jelena Jankovic en Bogotá.
A pesar de no haber obtenido el título en Brasil, Podoroska aseguró su regreso a los primeros puestos del tenis internacional. Con la actualización del ranking WTA, saltó 117 posiciones: comenzó el torneo en el puesto 317 y ahora ocupa el número 200.
El encuentro comenzó favorable para Podoroska, quien rápidamente tomó ventaja de 3-0, tras lograr dos quiebres. Quevedo, de 20 años y clasificada en el puesto 105, respondió recuperando un break, pero la argentina mantuvo la ventaja y se quedó con el primer set por 6-4.
En el segundo set, nuevamente Podoroska comenzó con fuerza, quebrando el servicio de Quevedo en el primer juego. Sin embargo, la española recuperó el break inmediato y se mantuvo en juego. La paridad se mantuvo hasta momentos decisivos, cuando Quevedo logró un quiebre en el décimo juego, llevándose esa manga por 6-4.
Este quiebre resultó ser el punto de inflexión. A partir de ahí, Quevedo controló el partido y logró dos quiebres más, colocándose 5-0. Aunque Podoroska recuperó uno, Quevedo cerró el set por 6-2 y se coronó campeona en la primera final de su carrera.
A lo largo del torneo, la argentina tuvo una destacada actuación en las canchas rápidas del Parque Villa-Lobos, superando a la italiana Lucrezia Stefanini, a la alemana Eva Lys, quinta preclasificada, y a la neerlandesa Suzan Lamens, además de su gran victoria sobre Badosa en semifinales.
El triunfo ante Badosa fue un gran hito que le permitió alcanzar una final por primera vez. Anteriormente, Podoroska había llegado a semifinales en cuatro ocasiones: Roland Garros 2020, Chennai 2022, Budapest 2023 y Ningbo 2023, pero nunca había podido avanzar a una final.
Ese desempeño en San Pablo se produjo después de un prolongado tiempo fuera de la competencia. Regresó esta temporada tras 15 meses de inactividad y utilizó su ranking protegido para participar en el US Open, donde logró una victoria sobre la suiza Simona Waltert antes de caer ante la polaca Iga Swiatek, actual novena del mundo.
Si bien la derrota ante Quevedo le impidió conseguir su primer título en el circuito WTA, Podoroska mostró que ha recuperado su mejor nivel y se reafirma en su capacidad para competir al más alto nivel.










