En una conversación con el presentador Tim Ferriss, Brooks contó que tardó en entenderlo y explicó cómo creó una estrategia a la que llamó lista inversa de deseos. Durante años preparó listas de cumpleaños con sus metas y aspiraciones. Pero al cumplir 50 encontró la que había escrito diez años antes y advirtió algo inesperado: había alcanzado todos sus objetivos y, aun así, era menos feliz que a los 40. “Miré esa lista que había hecho a los 40 y había tachado todo lo que aparecía en ella. Y a los 50 era menos feliz que a los 40”, relató.
Como científico social, se propuso analizar qué había hecho mal y concluyó que su error consistía en creer que acumular logros le daría una satisfacción permanente.
¿En qué consiste la lista inversa de deseos?
Brooks sostiene que la satisfacción estable no depende solo de obtener más, sino también de reducir lo que deseamos. “Este es un problema neurofisiológico y psicológico, todo reunido en un práctico paquete”, señala. “Estaba cometiendo el error de pensar que mi satisfacción vendría de tener más. Y la verdad es que la satisfacción duradera y estable, esa que no desaparece en un minuto, llega cuando entiendes que tu satisfacción es lo que tienes dividido entre lo que deseas… Puedes aumentar tu satisfacción de forma temporal e ineficiente teniendo más, o de manera permanente y segura deseando menos”.
Su método propone escribir los deseos y tacharlos de manera deliberada. No se trata de renunciar a ellos por obligación, sino de impedir que dominen nuestras decisiones. “Sé que estas cosas se me presentarán como objetivos naturales”, explicó Brooks, en referencia a la psicología evolutiva humana. “Pero no quiero que sean dueñas de mí. Quiero gestionarlas”. La propuesta es revisar cada deseo y aceptar que tal vez se concrete o tal vez no, sin convertirlo en un requisito para ser feliz. “Y soy libre… funciona”, afirmó.
Una idea cercana a tradiciones espirituales
La propuesta comparte elementos con distintas tradiciones espirituales, en particular con el budismo, que vincula el apego excesivo con el sufrimiento. El psicólogo Mike Brooks, quien también escribió sobre el tema, señala que algunos vínculos son necesarios y saludables, como los que tenemos con nuestros seres queridos. Otros, en cambio, pueden hacernos daño por su intensidad o porque dependen de circunstancias que cambian con el tiempo.
“Debemos procurar que nuestros apegos sean flexibles, porque los objetos de nuestro apego están inherentemente en constante cambio”, escribió el experto. “De esta manera, sufrimos innecesariamente cuando no aceptamos su naturaleza impermanente”, añadió.
Desde esta perspectiva, la lista inversa de Arthur C. Brooks busca ayudar a reconocer los deseos sin quedar atrapados en ellos. No propone abandonar las metas, sino evitar que la felicidad dependa de alcanzarlas todas.
Quién es Arthur Brooks
Arthur Brooks es un científico social, académico y divulgador estadounidense, reconocido internacionalmente como uno de los principales especialistas en la ciencia de la felicidad. Se desempeñó como profesor en la Universidad de Harvard y en la Universidad Vanderbilt, y dirigió proyectos dedicados al liderazgo y al bienestar.
Su enfoque plantea que la felicidad se construye activamente mediante hábitos concretos y no depende de los logros externos. Brooks afirma que se sostiene sobre tres pilares: el gozo, la satisfacción y el propósito. También advierte que el dinero, la fama, el poder y el prestigio no garantizan el bienestar. En cambio, propone cultivar cuatro áreas: la fe o una filosofía de vida, la familia, las amistades profundas y un trabajo con sentido.
Es autor de varios libros de amplia difusión sobre el tema, entre ellos Construí la vida que querés, escrito junto con Oprah Winfrey, y De la fortaleza a la fortaleza.










