Las bandas ajustadas por inflación fueron implementadas el 2 de enero, con un piso de $914,78 y un máximo de $1529,03. Este ajuste vinculado a la evolución de los precios tiene como objetivo ampliar el margen de maniobra para la fluctuación del tipo de cambio, otorgando mayor flexibilidad al sistema.
El esquema de bandas cambiarias se encuentra en vigencia desde abril de 2025, momento en el que se anunció la eliminación del cepo cambiario. Sin embargo, desde inicios de 2026, el nuevo mecanismo de actualización establece que el techo y el piso de la banda se ajustan diariamente hasta completar, mensualmente, el ritmo correspondiente al último dato de inflación reportado por el INDEC, lo que significa que existe un rezago de dos meses en esa cifra.
Al hacer pública la modificación en el mecanismo de ajuste, el Banco Central argumentó que este esquema de bandas ayuda a limitar el riesgo de fluctuaciones extremas y repentinas en el tipo de cambio.
Si bien la autoridad monetaria optó por mantener el régimen de bandas para evitar movimientos bruscos en el precio del dólar, los expertos señalaron que este cambio también responde a la necesidad de que el límite superior deje de apreciarse en términos reales. El ajuste del 1% mensual que se aplicaba generaba una pérdida respecto a una inflación que supera ese nivel. Además, advirtieron que el principal riesgo asociado con esta modificación podría ser una mayor presión sobre los precios.
Paralelamente, el Banco Central implementó a comienzos del año un programa para acumular reservas internacionales, que empezó el 1 de enero de 2026, basado en dos pilares: la demanda de dinero y la liquidez en el mercado cambiario.
Durante el año, el organismo ha logrado adquirir reservas por más de US$10.500 millones. La regla establecida por el Banco Central era comprar el 5% del volumen diario transaccionado, pero en muchas sesiones pudo hacerse de divisas en proporciones incluso mayores.
A pesar de esta situación, y del hecho de que cada compra de dólares inyecta pesos en la economía, estas adquisiciones no han generado un aumento en el tipo de cambio oficial, que se mantiene en niveles por debajo de los registrados a finales de 2025.










