“Quién hubiera dicho que europeos le iban a robar todo a un latino”, expresó el joven oriundo de Pilar a través de una historia de Instagram. En su característico estilo, sumó otra frase que rápidamente se difundió: “Ni la matera dejaron”, en alusión a uno de los objetos más preciados que le fueron sustraídos.
El suceso tuvo lugar en el período entre el Gran Premio de Hungría y la próxima competencia en Zandvoort, Países Bajos. Durante esos días, Colapinto había compartido imágenes relajadas de su estancia, mostrando postales del lago de Como, platos típicos y momentos cotidianos.
Sin embargo, esas mismas fotografías se convirtieron en un registro de lo que había precedido al robo: prendas de vestir, artículos personales y su equipo de mate figuraron entre las pertenencias que ya no pudo recuperar. “Últimas fotos de esta ropa, mate, etc.”, agregó con tono irónico.
La publicación provocó un gran impacto, acumulando miles de interacciones en pocas horas y comentarios de seguidores que manifestaron su asombro ante lo sucedido. Ante la incredulidad de algunos usuarios, el propio piloto respondió con humor: “Y en Argentina no me robaron nunca”, frase que también se viralizó.
A pesar de este incidente, Colapinto está atravesando un buen momento en lo deportivo durante la temporada 2026, afianzándose en la categoría y manteniendo un perfil que equilibra su desempeño en pista con una cercana interacción en redes sociales. De hecho, días antes se le había reconocido por haber realizado una de las mejores maniobras del mes.
Este robo no interrumpió su agenda deportiva, pero dejó una anécdota que rápidamente circuló en el ámbito del automovilismo, colocando su nombre en el centro de atención, esta vez fuera de la pista.










