Durante años, Messi lideró un núcleo compuesto por Ángel Di María, Nicolás Otamendi, Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Alejandro “Papu” Gómez, Paulo Dybala y Giovani Lo Celso. Estos jugadores, presentes en cada convocatoria, fueron fundamentales para el rendimiento del equipo tanto dentro como fuera del campo. Su cercanía se consolidó con el paso del tiempo, y pocos futbolistas lograron ingresar en ese círculo. Recentemente, Cristian Romero y Lisandro Martínez han hecho su aparición en esa colaboración, lo que podría indicar un inicio en la transición del mando.
Se ha confirmado que Messi tendrá su despedida el 6 de octubre frente a Benín en el Estadio Monumental. En ese encuentro, Di María, quien se retiró de la Selección tras la Copa América 2024, observará desde la tribuna, al igual que Otamendi, quien también anunció su despedida después de la final perdida contra España en Nueva Jersey. En total, estos tres jugadores suman juntos 491 partidos y 164 goles con la camiseta argentina.
Las decisiones de estos veteranos han sido respaldadas por sus compañeros de confianza: De Paul, Paredes, Dybala y Lo Celso. Sin embargo, el futuro de todos ellos es incierto. Dybala, que comenzó bien la temporada en Roma, ha sido excluido recientemente de las convocatorias. Por su parte, el volante de Boca ha puesto en duda su permanencia, especialmente debido a una suspensión de 10 partidos. Los casos de De Paul y Lo Celso son particularmente intrigantes: ambos han sido llamados solo para el partido del 6 de octubre. Esto plantea la posibilidad de que también sea su despedida, junto con las de Messi y Otamendi.
Así, en este contexto de nostalgia y emoción, parece que la mesa chica de la Scaloneta está a punto de disolverse.
A su vez, es fundamental pensar en los nuevos líderes que asumirán esta responsabilidad. Entre ellos se destacan Cristian Romero (58 partidos, 4 goles) y Lautaro Martínez (84 partidos, 40 goles), quienes han demostrado ser referentes en sus respectivos clubes europeos. Romero, actual capitán del Tottenham, y Lautaro, estrella del Inter de Italia, se perfilan como las voces que guiarán a la nueva generación.
Además, Emiliano Martínez (67 presencias) podría unirse a este nuevo conjunto de líderes, aunque él mismo ha insinuado dudas sobre su futuro en la Selección tras la final con España. Los acompañarán Julián Álvarez (59 partidos, 15 goles), Enzo Fernández (49 partidos, 8 goles), Alexis Mac Allister (54 partidos, 7 goles) y Lisandro Martínez (35 partidos, 2 goles).
Queda fuera de esta lista Nicolás Tagliafico, de 34 años, quien ha expresado que por su edad no se imagina jugando el Mundial de 2030. “Esta es mi última etapa con Argentina. Estoy tratando de disfrutar al máximo porque no sé cuándo se terminará”, comentó Tagliafico en el aeropuerto de Ezeiza. Su convocatoria a Facundo Medina y a Román Vega puede ser interpretada como un indicio de la nueva dirección.
Las palabras de los protagonistas comienzan a delinear el futuro. “Estoy presente y disfruto estar en la Selección. Cada vez que vengo es algo hermoso. Los que están no son nuevos, son chicos que ya han estado y la Selección siempre será la Selección, más allá de quién se vaya”, afirmó Martínez.
“Se inicia un proceso diferente con nuevos jugadores que se sumarán. Ya no estará el mejor del mundo, el que marcaba la diferencia y cuyo puesto tendrá que ser suplido por el equipo”, añadió Mac Allister.
“El adiós de Messi era algo que imaginábamos por lo que él decía; es una triste noticia, pero al final disfrutamos siempre lo que Leo nos brindó, el legado que nos dejó”, concluyó Lautaro Martínez.
Cuti Romero, por su parte, se mostró cauto respecto a un posible liderazgo: “No lo sé”, respondió, aunque tuvo el gesto de hacer entrega de un regalo de parte del plantel al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
Así, la Selección Argentina entra en una nueva etapa, y el traspaso de mando será oficializado en esta fecha FIFA. Se despide la mesa chica que dirigió un ciclo de grandes satisfacciones para el pueblo argentino. Ahora, es tiempo de recoger los frutos sembrados. La base de la próxima generación ya está lista para asumir el desafío. Resta ver si este nuevo capítulo será el renacer de la Scaloneta. La responsabilidad recae en Scaloni y en el presidente Tapia.










