Este favorable escenario fue impulsado por una leve disminución del dólar desde el inicio del año, con una caída del 1,4% en el tipo de cambio oficial minorista ($20) y del 1,3% en el MEP ($18,5), a pesar de un aumento en la inflación. Además, las tasas de interés en pesos se mantuvieron en niveles elevados.
“Existieron tres condiciones que se alinearon de manera simultánea, algo inusual en años recientes. No solo el tipo de cambio se mantuvo estable, sino que experimentó una apreciación. Con el Banco Central (BCRA) comprando reservas debido a un superávit comercial efectivo y con la banda actuando como ancla, el dólar disminuyó en términos nominales desde enero. Esto hizo que cualquier inversión en pesos se convirtiera en una ganancia en dólares sin necesidad de realizar acciones complejas. Segundo, las tasas en pesos empezaron el año elevadas en términos reales. Con una tasa nominal del 35% anual en enero y una inflación del 2,9% mensual, la tasa real fue positiva, haciendo que el carry resultara genuinamente atractivo. Tercero, el mercado confió en el programa”, explicó Fernando Camusso, director de Rafaela Capital.
Hasta finales de mayo, los inversores que optaron por un Boncer (X29Y6) para seguir el ritmo de la inflación lograron un rendimiento directo del 20% en dólares. En contraste, un plazo fijo con tasa mayorista (TAMAR) reportó un rendimiento del 14,3%, mientras que una Lecap (S29Y6) arrojó un 16,2%, según un informe de Quantum Finanzas.
“Las estrategias de carry trade, que habían dominado en los primeros cinco meses del año, vieron reducidas sus ganancias a partir de la última semana de mayo, cuando el tipo de cambio aumentó un 3,3% en ocho ruedas. También hubo un menor dinamismo en las curvas en pesos, que se situaron en niveles bajos. De este modo, los instrumentos en pesos experimentaron una pérdida promedio del 1,5% en dólares durante esa última semana”, señalaron desde Invertir en Bolsa (IEB).
De cara a la segunda mitad del año, el margen para realizar carry trade disminuye considerablemente. Para Camusso, esto se debe a la disminución de la tasa nominal al 19% anual y a la inflación estimada para agosto y octubre, que oscila entre el 2,5% y el 3% mensual. Por lo tanto, la tasa real se ha vuelto negativa o casi nula.
“El carry ya no se ‘regala’ como en enero. El factor estacional juega en contra, ya que la cosecha gruesa finaliza en julio. A partir de entonces, la oferta agrícola disminuye estructuralmente. Sin ese flujo, el tipo de cambio enfrentará mayor presión hacia el límite superior de la banda. Con el acercamiento del calendario político, las elecciones de 2027 comienzan a ser parte del debate público en este segundo semestre”, añadió.
Los analistas de Quantum Finanzas sugieren que la continuidad del carry trade podría dividirse en dos escenarios. En uno que coincide con el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) y los contratos de futuros del mercado de Rofex, se anticipa una devaluación del 16% para el dólar financiero hacia fin de diciembre, lo que haría que los rendimientos de los plazos fijos se reduzcan al 1,1%, dejando a las Lecap (-0,9%) y los títulos indexados por inflación (-2,1%) en situación negativa.
“En el mismo escenario, planteamos un desarrollo diferente del tipo de cambio, que implicaría una apreciación real en lo que resta del año, continuando con lo observado en la primera parte de 2026. En este caso, las opciones en pesos seguirían siendo más atractivas. Si la depreciación del tipo de cambio fuera la mitad de lo que sugieren las tasas breakeven actuales (7,3% en lugar de 14,6%) y la inflación fuese ligeramente inferior (11% en lugar de 13,6%), el rendimiento directo de las opciones en pesos para el resto del año sería del 8% para el plazo fijo mayorista, 5,9% para el Lecap y 4,6% para Boncer”, analizan.
Por otro lado, en un escenario de “divergencia” que implique un deterioro de las principales variables económicas, como una depreciación mayor del tipo de cambio, un aumento de la inflación y el incremento de las tasas de interés, todas las opciones implicarían rendimientos negativos, de acuerdo con el análisis de Quantum Finanzas.
“Con un tipo de cambio ya apreciado en un 15% en términos reales, y tasas que se encuentran en niveles negativos reales para el tramo corto, sugerimos cerrar posiciones de carry trade, ya que estas opciones conllevan un mayor riesgo en comparación a cuando comenzamos a invertir”, concluyó el informe de Invertir en Bolsa.










