Esta decisión fue motivada por dos denuncias relacionadas con la venta de los productos denominados “Súper calcio cubano” y “Suplemento nutritivo 0.44”, que eran ofrecidos en un establecimiento comercial situado en Virrey del Pino, partido de La Matanza. Se constató que estos productos carecían de la inscripión obligatoria ante la Anmat.
El “Súper calcio” se promocionaba como un suplemento que ayudaba a calcificar los huesos, enriquecido con cartílago de tiburón y elaborado “a partir de las mejores plantas, raíces y frutas cubanas de grandes propiedades curativas”. Entre sus componentes, el responsable identificado como Fidel Muros aseguraba que incluía vitamina E, calcio, magnesio, zinc, hierro y fósforo.
La etiqueta del producto, que no cumplía con las normativas del organismo, indicaba su uso tanto para niños como para adultos en situaciones como “fortalecedor de huesos, fortalecedor de dientes, artritis, artrosis, lumbago, osteoporosis, reumatismo, caída de cabello, agotamiento físico, párkinson y dolores musculares”.
Por su parte, el “Suplemento nutritivo 0.44” de Lucover Productos Naturales afirmaba contener calcio, zinc, magnesio y vitaminas E, C, D y B12, y era sugerido para diversos tratamientos que iban desde gota y reumatismo hasta lumbago y dolores de cabeza. Este producto era distribuido por L.i.p. & Hnos SA., con sede en Lima, Perú.
Adicionalmente, la disposición de la Anmat incluyó la prohibición de un “Ungüento de árnica + coca”, el cual se comercializaba en la vía pública en una estación de tren de Quilmes. Este ungüento se presentaba como una crema de origen uruguayo que contenía aceite de cannabidiol (CBD), empleado como alternativa terapéutica para el alivio del dolor, la ansiedad y el insomnio, entre otros problemas.
Desde la Anmat afirmaron que “se trata de productos de los que se desconocen sus condiciones de fabricación y composición real, elaborados por un establecimiento que no se encuentra habilitado por la autoridad sanitaria y son dispensados fuera de un establecimiento habilitado a tal fin, por lo que revisten riesgo para la salud de los potenciales pacientes”.
Bajo la firma del titular de la Anmat, Luis Eduardo Fontana, se reitera la prohibición de comercialización en toda Argentina y se aclara que los productos no están inscriptos ante la Anmat ni se ha identificado un establecimiento responsable habilitado por la administración en el país.










