La Fórmula 1 anunció su próximo regreso a África, programado “a comienzos de la década de 2030”, con un Gran Premio que se llevará a cabo en Ruanda, según comunicó este martes la organización del campeonato. La última competencia de Fórmula 1 en el continente africano se realizó en 1993 en el circuito de Kyalami, Sudáfrica. Según lo informado, la primera carrera en Ruanda se disputará una vez que finalice la construcción del nuevo circuito de Bugesera, ubicado a unos 40 km al sur de Kigali, cerca del nuevo aeropuerto internacional de la capital ruandesa. Este acuerdo tendrá una duración de diez años. Con este anuncio, la Fórmula 1 reafirma su compromiso de “ampliar su alcance global y conectar con nuevas audiencias en todo el mundo”. La organización destacó que “África representa una de las oportunidades de crecimiento más interesantes para el deporte, con más de 100 millones de aficionados que ya siguen la Fórmula 1 en el continente, y casi un 60% de los seguidores en los principales mercados del África subsahariana son menores de 35 años”. Stefano Domenicali, director de la Fórmula 1, subrayó que con la inclusión de Ruanda en el calendario, el deporte “competirá en todos los continentes habitados, acercando el Campeonato del Mundo como nunca antes a los aficionados de todo el planeta”. Paul Kagame, presidente de Ruanda, celebró el acuerdo, afirmando: “Hoy le pertenece a África. Durante más de tres décadas, el campeonato de deporte motor más importante del mundo ha competido sin este continente, y eso cambia con este acuerdo”. Ruanda, un país en desarrollo sin acceso al mar en África oriental y que todavía enfrenta un legado del terrible genocidio de 1994, ha buscado revitalizar su imagen a través del deporte, atrayendo turistas e inversiones mediante una reputación de eficiencia organizativa. Ha invertido montos significativos en patrocinios deportivos con clubes como PSG, Atlético de Madrid y Aston Villa, buscando promocionar el turismo, y también ha relacionado su imagen con Los Angeles Clippers de la NBA. Además, el año pasado organizó los campeonatos mundiales de ciclismo, los primeros en realizarse en un país africano. Sin embargo, críticos del régimen de Kagame sostienen que estos eventos son utilizados para desviar la atención de las denuncias de graves violaciones a los derechos humanos, que incluyen la represión de la oposición y voces disidentes.










