Esta declaración refleja el significativo cambio que están enfrentando las tabacaleras en general, y en particular, Philip Morris, que desde hace más de diez años ha estado invirtiendo en la investigación y desarrollo de productos de nicotina sin combustión. Esta estrategia ha alterado la proporción de las diferentes categorías dentro de su negocio global.
El evento reunió a ejecutivos de diversas industrias para discutir temas de innovación y transformación empresarial. En el caso de PMI, se abordó el desarrollo de alternativas al cigarrillo tradicional y los nuevos marcos regulatorios que afectan a Argentina.
La compañía sostiene que estos productos pueden ofrecer una opción de menor riesgo para los adultos que continúan fumando, aunque también reconoce que no están libres de riesgos y que la nicotina genera adicción.
Matías O’Farrell, vicepresidente de Asuntos Corporativos para América Latina y Canadá, compartió que la transformación comenzó hace más de diez años. “Encontramos que teníamos un pequeño problema en lo que era el delivery de nicotina, que es lo que el fumador adulto está buscando”, explicó. A raíz de este diagnóstico, la compañía decidió aumentar su inversión en investigación y desarrollo.
“Invertimos aproximadamente 16.000 millones en innovación, en ciencia. Establecimos un centro de I+D en Suiza y desde allí buscamos alternativas al cigarrillo”, comentó.
Los primeros productos fueron lanzados hace más de diez años, siendo Japón uno de los primeros mercados. Desde entonces, la empresa ha desarrollado productos de tabaco calentado y otras alternativas que buscan reemplazar al cigarrillo convencional.
Este proceso se considera la principal transformación de la compañía en el último siglo.
El cambio regulatorio en Argentina fue otro aspecto clave de la presentación. PMI sostiene que el país está atravesando una transformación que da lugar a nuevas categorías de productos de nicotina después de más de diez años de limitaciones. “Argentina está viviendo una transformación hacia un mercado más liberado, donde el consumidor tiene el derecho a decidir qué producto elegir”, señaló Demian Pintos, managing director del South Cluster de PMI.
Kuterdem sugirió que Argentina podría ser un punto de inflexión para la región, señalando que naciones como Brasil y Argentina habían restringido fuertemente productos distintos al cigarrillo, pero que la situación ha comenzado a cambiar.
Además, explicó que el nuevo marco regulatorio facilita la introducción de tecnologías de tabaco calentado, mientras que los productos de nicotina oral ya han comenzado a ingresar al mercado.
Desde la perspectiva de la compañía, el mercado argentino es de gran relevancia, ya que se estima que alrededor de 8 millones de adultos son fumadores.
El bloque “Driving growth through business transformation” amplió el debate hacia más allá de la industria tabacalera y reunió a ejecutivos de empresas que están pasando por procesos de transformación diversos.
Diego Rivas, CEO de un importante banco, ubicó el surgimiento de Internet como el primer gran cambio en la banca. Recordó el lanzamiento del primer servicio de banca online del banco a mediados de los 90 y el impacto que tuvieron los smartphones posteriormente. Actualmente, indicó que el 95% de los clientes opera de manera digital, y solo un 5% mantiene una relación exclusivamente física.
Rivas mencionó que el próximo desafío está vinculado con la inteligencia artificial. “Toda esa digitalización que vivimos en la industria financiera también nos llenó de mucho más información”, apuntó. Dijo que la pregunta ahora es hacia dónde debe dirigirse esa transformación.
Andrés Carfagna, director Comercial para Argentina, Uruguay y Paraguay de una automotriz, se refirió a la transición hacia nuevas energías en la industria automotriz. La firma trabaja con una visión de “triple cero”: cero emisiones, cero congestiones y cero accidentes. Dentro de este enfoque, la electromovilidad juega un rol fundamental, aunque destacó que la velocidad de adopción no es igual en todos los mercados.
Según sus datos, entre un 15% y 17% de los vehículos comercializados en Argentina son eléctricos o híbridos, siendo los híbridos los más predominantes. En contraste, en Uruguay, el 42% a 43% de los autos vendidos son completamente eléctricos, lo que, al sumar los híbridos, lleva la participación cercana al 60%.
“Dos lugares muy cercanos, con características similares, están en dos momentos muy distintos”, comentó Carfagna y añadió que las diferencias en el costo del combustible y la infraestructura disponible son factores clave.
Tommaso Di Giovanni, vicepresidente de Comunicaciones y Engagement de PMI, sostuvo que el cigarrillo prácticamente no modificó su tecnología durante décadas y que la innovación en la empresa comenzó cuando se buscaron alternativas.
La compañía desarrolló productos que calientan el tabaco en lugar de quemarlo, así como alternativas que vaporizan líquidos con nicotina. Di Giovanni afirmó que el objetivo es reducir significativamente la exposición a los compuestos nocivos relacionados con la combustión.
Christos Harpantidis, Group Chief Corporate Affairs Officer de PMI, señaló que la persistencia del consumo de nicotina exige contemplar nuevas alternativas. “Nuestro trabajo es fabricar productos que sean significativamente menos dañinos”, concluyó.










