Para compartir su experiencia en el desarrollo de la empresa y los retos que se presentan en el futuro, Pablo Vera Pinto, cofundador y CFO de Vista Energy, participó de un diálogo con un periodista en el marco del summit de Energía organizado por un medio de comunicación.
“Todo partió de cuatro socios, todos entusiastas de la energía, que identificamos una gran oportunidad en América Latina y sabíamos que íbamos a vivir los mejores años de nuestra carrera”, expresó Vera Pinto. El primer paso consistió en asegurar el financiamiento necesario para lanzar el proyecto, logrando captar cerca de US$800 millones en la Bolsa de México.
Posteriormente, buscaron oportunidades en países clave como México, Colombia y Brasil, pero encontraron en “nuestra querida Argentina” un espacio significativo para crecer, especialmente en Vaca Muerta y en particular en el sector del petróleo, a pesar de que en esa época no era una prioridad. “El desarrollo de Vaca Muerta estaba aún en sus inicios, el petróleo tenía precios relativamente bajos, pero teníamos confianza en su potencial técnico y geológico. El tiempo lo validó”, afirmó.
Acerca de la situación actual de Vaca Muerta, Vera Pinto subrayó que se ha convertido en un pilar fundamental para la economía argentina, señalando que el sector energético genera ahora tantas divisas como el agro, lo que consideró una excelente noticia para la economía del país. Sin embargo, enfatizó que el reto ahora es seguir reduciendo los costes de desarrollo en aproximadamente un 20% más.
En un momento del panel, surgió el tema de la inversión del empresario Peter Thiel, quien adquirió acciones de Vista por US$76 millones. Vera Pinto comentó: “La atención que generó me sorprendió un poco. Contamos con numerosos inversores de gran calado, así como fondos internacionales especializados en energía que poseen montos en Vista bastante mayores. Lo hacen porque ven potencial de crecimiento en nuestras acciones. Más de 20 analistas de importantes bancos internacionales siguen a Vista, y el promedio de su precio objetivo está un 40% por encima del actual. Supongo que eso es lo que él vio, igual que cualquier otro inversor. No pienso mucho más en ello, sinceramente.”
La empresa ha invertido un total de US$7000 millones desde su creación. En sus inicios, Vera Pinto mencionó que tuvo que recurrir a financiamiento mediante deuda, dado que la compañía crecía más rápido de lo que podía generar flujo de caja. “El primer año, el financiamiento fue 70% capital y 30% deuda. Después, la Argentina gozó de un acceso favorable al capital en el mercado local, que aprovechamos al máximo durante 2022 y 2023. Convocamos deuda en formato dollar linked, lo que ayudó a acelerar nuestro crecimiento. Fueron dos años de inversión notable, y actualmente estamos utilizando el mercado internacional de capitales que se abrió a la Argentina para emitir deuda a largo plazo, crucial para nuestro sector,” detalló, añadiendo: “Hemos emitido bonos a 10, 11 y 12 años, lo cual es vital para los ciclos de inversión en petróleo.”
Además, destacó: “Desde este año, somos free cash flow positive: generamos más caja que la que invertimos, lo que nos permite no depender de los mercados para continuar nuestro crecimiento.”
Una parte fundamental de ese crecimiento se debe a su perfil exportador. Durante la conversación, Vera Pinto mencionó un proyecto clave para el sector y para el país: el oleoducto denominado VMOS, que transportará petróleo de Vaca Muerta hacia el puerto de Punta Colorada, en Río Negro.
Para Vista Energy, el enfoque exportador ha sido parte de su estrategia desde su fundación. Al comienzo, el 100% de su producción de crudo se destinaba a las refinerías locales, dado que la Argentina no era un exportador neto de petróleo, incluso debiendo importar algo de crudo liviano.
Con el incremento de la producción tras la pandemia, Vista fue una de las primeras empresas en iniciar exportaciones, alineándose con esa estrategia. Actualmente, alrededor del 70% de su producción se dirige a mercados internacionales, y se espera que esta proporción siga incrementándose. Cada nuevo barril estará destinado a la exportación, ya sea por buques que zarpan desde Bahía Blanca al Atlántico o a través de ductos hacia Chile.
A su vez, el VMOS abordará uno de los principales cuellos de botella que enfrenta el sector, tanto en términos de capacidad de los ductos como en las limitaciones portuarias actuales. Vera Pinto explicó que la capacidad existente está cerca de su máxima, y con la operación del nuevo ducto programada para inicios del próximo año, Argentina podrá más que duplicar su capacidad para exportar petróleo.
Vista Energy es uno de los accionistas y promotores de este proyecto, que también permitirá a la empresa acceder a nuevos mercados. El puerto de aguas profundas de VMOS podrá recibir buques de mayor capacidad, duplicando la carga que los barcos actuales pueden trasladar. Esto facilitará la eficiencia en las exportaciones y abrirá el acceso a grandes mercados de refinación, especialmente en India, y potencialmente en China y otros países asiáticos.
Sin embargo, Vera Pinto indicó que el cambio para la empresa será gradual y no transformará de inmediato el modelo exportador. La inmensa capacidad de crecimiento de la producción de petróleo en Vaca Muerta hará que, anticipó, la industria probablemente utilice todos los puertos disponibles.
En sintonía con este plan, que ampliará considerablemente el perfil exportador, Vera Pinto también mencionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta que acelerará el desarrollo de bloques en Vaca Muerta que estaban programados para los próximos años, como Bandurria Norte, con una inversión proyectada de US$5800 millones.
La compañía tenía en mente iniciar algunos de estos proyectos hacia 2031 o 2032, y otros para 2033 o 2034. Sin embargo, con el impulso del RIGI, si se aprueba, los tres proyectos se adelantarán y comenzarán a desarrollarse en el próximo año.
En una primera fase, se llevarán a cabo proyectos de delineación, con grupos de pozos para comprobar la productividad esperada en esos bloques. Luego se procederá a la construcción de la infraestructura necesaria, que incluirá plantas de tratamiento y ductos. La expectativa es que para 2028 y 2029 estos bloques se encuentren en una etapa avanzada de desarrollo.
Para cerrar, Vera Pinto se refirió a las proyecciones de la empresa para los próximos años y al impacto del RIGI en sus planes de inversión. “En términos de producción, este año proyectamos un promedio de 160.000 barriles de petróleo equivalente por día, y para 2030 esperamos llegar a 250.000. Esto supone un crecimiento muy significativo que, alineado con el RIGI, será aún mayor,” explicó.
En cuanto a inversiones, la compañía contemplaba mantenerse en un rango de US$1800 a US$2000 millones por año, pero Vera Pinto aseguró que el RIGI llevará a Vista Energy a aumentar ese monto: “El RIGI nos obligará a invertir más.”
Además, el crecimiento será posible porque, según afirmó, el mundo requerirá más petróleo en 10 años que el consumo actual. Dentro de este contexto, la oportunidad para Argentina como proveedor de energía es inmensa.










