La primera es su creencia de que la inflación descenderá, que se reconstruirá el capital laboral, que el crédito comenzará a incrementarse y que la actividad económica se recuperará a niveles cercanos a los de 2025.
Milei sostiene que este proceso ya ha comenzado.
Esta perspectiva coincide con lo que anticipó Luis Caputo en el AmCham Summit: que los próximos 18 meses podrían ser los más favorables en la historia reciente de la economía argentina.
La segunda gran certeza de Milei es la posibilidad de reivindicación de Manuel Adorni, a quien considera una persona íntegra que ha sido “operada” por individuos que pertenecen a “una Side paralela, residual y kirchnerista”, así como por oportunistas que se beneficiaron de la controversia mediática.
Este fin de semana, Adorni parecía estar “aliviado” y “muy concentrado”.
Se sentía aliviado por la decisión de la fiscal Alejandra Mángano de archivar la causa por haber llevado a su esposa, Bettina Angeletti, en el tango 01, por falta de delito. Mángano argumentó:
“No implicó ninguna erogación presupuestaria particular o extraordinaria, menos aún cuando existían más de 10 plazas disponibles para cada uno de los tramos aéreos realizados entre el 6 y el 11 de marzo”.
Además, estaba inmerso en los preparativos para la presentación del miércoles ante la Cámara de Diputados, consciente de que el resultado impactará en su futuro.
Frente a esto, ya ha tomado decisiones.
Los analistas tradicionales opinan que la permanencia de Adorni y la prolongación de la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo son factores que mantienen el riesgo país por encima de los 500 puntos, cuando debería estar por debajo de los 400.
Sin embargo, Milei tiene un enfoque diferenciado.
Opina que lo que socava la reputación de Argentina es, entre otros aspectos, la percepción de que el 95 por ciento de los periodistas trabaja para poner en riesgo su mandato y su seguridad.
Como ejemplo, menciona el caso del periodista Ignacio Salerno, quien fue denunciado por las autoridades militares por realizar espionaje ilegal tras grabar imágenes de la Casa Rosada sin autorización.
Es importante señalar que esta acción por parte de Salerno representa una imprudencia significativa, la cual en otras naciones podría acarrear severas sanciones.
También consideramos desmesurada la decisión de restringir el acceso a los periodistas acreditados en la Casa Rosada.
De igual manera, resulta desproporcionada la elección de Milei de difundir una imagen creada mediante inteligencia artificial que presenta a Luciana Geuna en un vestido de presa, acompañada del título de “espía y operadora”.
En las próximas horas, Adorni y Javier Lanari planean sugerir a Milei que revoque la prohibición de acceso a los periodistas acreditados antes de que sean forzados a hacerlo por razones legales.










