Uno de los críticos más firmes fue el diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, quien afirmó que Adorni “sigue tomando por estúpidos a los argentinos”, cuestionando la nueva narrativa que presentó sobre sus ahorros. “Este ladronzuelo de guante blanco con delirios de grandeza… porque, ¿podemos creerle? ¿Nos vuelve a decir que cometió un error? Nos dice que, cuando falleció su padre, encontró un dinero en su casa que él posteriormente afirmó haber tenido que refaccionar junto a su hermano y su familia, pero su padre falleció en 2002”, indicó Ferraro en declaraciones radiales.
Asimismo, consideró que la explicación buscaba evadir la investigación judicial en su contra por evasión fiscal y enriquecimiento ilícito. “Si tenía esta plata en negro, ¿por qué recurrió a dos jubiladas para obtener una hipoteca sin intereses?”, cuestionó el legislador.
Además, el diputado Esteban Paulón, del Partido Socialista, presentó un proyecto con el objetivo de impedir que los funcionarios accedan al régimen de inocencia fiscal. En la noche del miércoles, destacó: “Nos toman por boludos. Meses tardó Adorni en recordar que había ‘perdido’ una billetera con 500.000 dólares. Por suerte la ‘encontró’ convenientemente. Confiesa además que ahorra ‘en negro’. En un país serio, ya habría renunciado hace tiempo”.
Por su parte, el senador radical Martín Lousteau sugirió que Adorni “buscó a alguien con una billetera virtual y un historial de haber ganado” ese dinero, tras la afirmación del jefe de Gabinete de que invirtió 200.000 dólares en criptomonedas entre 2014 y 2018, obteniendo ganancias de 300.000 dólares. “Si lo de las criptomonedas de Adorni fuera cierto, podría señalarse que no cree en el Estado, tradeó en cripto y no lo declaró. Eso es un delito con pena de cárcel, pero podría haberlo mencionado desde el principio. En cambio, optó por el régimen de inocencia fiscal, que lo exime del delito de evasión y del enriquecimiento ilícito”, insistió en una entrevista.
Lousteau también observó que, a pesar de que Adorni supuestamente ganaba menos en el sector público, sus gastos eran mayores en comparación con su época en el sector privado.
A su vez, la diputada Victoria Tolosa Paz expresó de manera directa: “La impunidad avanza. ¿Esto es lo mejor que se les ocurrió para disimular un enriquecimiento ilícito? Se nos ríen en la cara. Más caradura no se consigue”.
La diputada peronista María Teresa García también cuestionó a Adorni mientras él era entrevistado, calificando su actitud como “más que una vergüenza”.
Con ironía, la legisladora radical Mariela Coletta comentó en redes: “A Adorni le faltó decir que una parte de los miles y miles de dólares los juntó con el Ratón Pérez cuando se le fueron cayendo los dientes de chiquito”.
Por su parte, Nicolás del Caño, del frente de izquierda, se sumó a las críticas: “Al final, Adorni era un degenerado fiscal”.
En su defensa, Adorni reconoció que junto a su esposa, Bettina Angeletti, había mantenido ahorros no declarados, argumentando que tales fondos fueron obtenidos antes de asumir cargos públicos. “Ahorramos en negro como muchos argentinos. No lo declaramos porque la forma de escapar de la vieja política era tener ahorros en negro. Nunca se me hubiera ocurrido ahorrar en blanco en aquellos años”, respondió.
Desglosó que rectificó sus declaraciones juradas de 2023 y 2024, incorporando activos no consignados previamente, que a su juicio totalizan alrededor de medio millón de dólares. Atribuyó su origen a ahorros acumulados durante años y a ganancias obtenidas a través de inversiones en criptomonedas. Aseguró que la omisión fue “un error” y que pagará “todos los impuestos” que correspondan.
Sobre su patrimonio, comentó: “Mi primer dinero lo hago cuando fallece mi papá en 2002, dinero que nos encontramos con mi hermano en el departamento. Luego, nos casamos y unificamos nuestros ahorros. En 2013 comencé a incursionar en bitcoin, y entre 2014 y 2018 obtuvimos buenas ganancias. Invertimos 200.000 dólares y ganamos 300.000”.
Adorni precisó: “Estos dólares provienen de 25 años de inversión. La criptomoneda fue mi manera de demostrar mis ahorros previos a la función pública. Fueron 25 años de trabajo y ahorro en negro con mi esposa”.
Finalmente, expresó: “Me dolió un montón que me llamen chorro. Es terrible. Entendí entonces que no podía irme. El objetivo no soy yo, sino debilitar al Gobierno. El objetivo es el presidente Milei”.
En medio de las denuncias en su contra y la espera de la declaración que esclarecería su crecimiento patrimonial, el funcionario se adhirió al régimen simplificado de Ganancias implementado por la ley de inocencia fiscal, lo que podría simplificar sus problemas tributarios. Sin embargo, esto no lo exime de rendir cuentas ante la Justicia.
Adorni comentó que su situación “está lejos de los umbrales de la Ley penal tributaria. Para lo único que sirve es para que la declaración jurada la haga ARCA, no uso ninguna otra herramienta de la ley de inocencia fiscal”.
El fiscal Gerardo Pollicita está a cargo de la investigación sobre el origen de los fondos utilizados por Adorni y Angeletti para cubrir gastos. En el expediente judicial hay registros que evidencian gastos por un total de 408.662 dólares y deudas por 335.000 dólares, según la conversión basada en la fecha de cada operación. A esto se suman 85.000.000 de pesos en consumos con tarjeta de crédito durante 2025.
La declaración jurada presentada se sumará al rompecabezas sobre su patrimonio y enriquecimiento, aunque no lo completará, pero podría brindar información relevante sobre algunos hechos investigados, como los 30.000 dólares empleados para adquirir un departamento en Caballito en noviembre de 2025, las deudas con las jubiladas que financiaron la operación, el acuerdo mencionado por el hijo de una de las prestamistas y las reformas realizadas, que el contratista estimó en 245.000 dólares.










