Quiroga, quien tuvo una relación cercana con Néstor Kirchner, se convirtió en una figura clave el 5 de mayo de 2013, tras una entrevista con Jorge Lanata en el programa Periodismo Para Todos, donde reveló que Daniel Muñoz le había consultado si deseaba ver un bolso lleno de dinero.
El Tribunal Oral Federal 7 la citó para comparecer el 26 de mayo, pero hasta el momento no ha sido posible ubicarla para confirmar su asistencia y no ha respondido a tres notificaciones oficiales enviadas.
La fiscal Fabiana León recibió un mensaje de una persona que se identificó como su “hijo”, comunicándole que su madre no podría presentarse debido a su malestar, que según él es consecuencia de haber presenciado “cómo tratan a los testigos” en el juicio.
León solicitó a la Policía Federal que realice gestiones discretas para localizar a Quiroga y considera que ciertos actos de “hostigamiento” provenientes de algunas defensas han influido negativamente en su disposición para declarar, según fuentes judiciales.
Una situación similar vivieron Diego Cabot, el periodista detrás de la investigación, y Jorge Bacigalupo, el ex policía que entregó los cuadernos de Oscar Centeno. Ambos testigos han sufrido un cuestionamiento intenso con el objetivo de desacreditar el caso, que involucra acusaciones contra Cristina Kirchner por liderar una asociación ilícita. Cabot ha denunciado un ambiente de hostilidad creado por algunos abogados defensores, quienes lo sometieron a un interrogatorio que duró más de 13 horas.
Ayer, se observaron discusiones acaloradas entre los defensores, incluyendo a José Manuel Ubeira, con los jueces del TOF 7, Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, en relación con las preguntas dirigidas al portero Julio Silva, quien se retractó de su declaración de 2018, lo que podría configurarse como un falso testimonio.
El TOF 7 ha programado que el 26 de mayo testifique Hilda Horovitz, ex pareja de Oscar Centeno, ex chofer del ex subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta. El 28 de mayo será el turno de Quiroga, así como de Ignacio Laplacette y Orlando Ramón Jancik.
El 2 de junio declararán también el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, el financista Leonardo Fariña y la ex diputada nacional Mariana Zuvic. En la audiencia del 4 de junio, se prevé que testifiquen Sergio Oscar Velázquez, Osvaldo Alejandro Caeiro, Hugo Marcial Balmaceda, Eduardo Raúl Giosa, Sergio Pablo Bruno y Claudio Mario Sacchi. Para el 9 de junio están citados Luis María Cismondi, Miguel Ángel Giamperi, Domingo Edgardo Zelaya y otros, y el 11 de junio será el turno de Walter Humberto Brun y varios más.
Se anticipa que en futuras audiencias declararán Gabriel Omar Falaschi, Carlos Martín González, Ángel Alejandro Heit y otros nombres relevantes relacionados con el caso.
Durante la entrevista con Lanata en 2013, Quiroga validó lo que hasta ese momento era un rumor en el entorno político y económico: que Néstor Kirchner acumulaba dinero que sus colaboradores le acercaban tras el cobro de sobornos. “La plata se pesaba”, aseguró, describiendo el método que años más tarde también mencionó Leonardo Fariña, quien se convirtió en arrepentido en varias causas de corrupción vinculadas al kirchnerismo.
Quiroga prestó declaración jurada en la investigación sobre los Cuadernos, liderada por el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli. En el periodo de gobierno de Kirchner, ocupaba un despacho próximo al presidente en la Casa Rosada, ejercía como directora de Documentación.
Cristina Kirchner la despidió en 2011, un año después de la muerte de su esposo. Según sus declaraciones ante la Justicia, Néstor Kirchner mantenía un registro en cuadernos de las “deudas” que los empresarios tenían con él en concepto de “coimas”.
Describió el funcionamiento de un circuito ilegal de recaudación y identificó a Daniel Muñoz como su mano derecha y una figura clave en la logística de los bolsos con dinero que eran enviados a Santa Cruz. Su relato coincide con los testimonios de otros imputados y testigos del caso Cuadernos, entre ellos Fabián Gutiérrez, ex secretario privado de los Kirchner, quien fue asesinado en El Calafate.
La Justicia de Santa Cruz condenó a un grupo de jóvenes por ese crimen, aunque el abogado de la familia Gutiérrez ha sostenido que aún persisten interrogantes sin respuesta sobre posibles autores intelectuales o financistas detrás del asesinato.
Quiroga también relataría ante Bonadio y Stornelli haber sido testigo de una conversación en la que Kirchner discutía la compra de una puerta para una bóveda en propiedades de la Patagonia, asegurando además que Cristina Kirchner mantuvo el sistema de recaudación ilegal desde la Presidencia.
La fiscal Fabiana León ha incorporado su testimonio a la extensa lista de testigos en lo que se considera el proceso por corrupción más significativo en la historia de Argentina.










