Los noruegos supieron comenzar mejor y castigaron primero. A los 36 minutos, tras un tiro libre frontal de Martin Odegaard, Kristoffer Ajer la mató de pecho en el vértice derecho del área y, sin dejarla caer, sacó una volea espectacular, inatajable, para el 1-0.
Sin embargo, la alegría nórdica fue un suspiro que duró apenas dos minutos. La respuesta de Portugal fue inmediata y con la misma moneda: otro golazo. Un lateral largo de Nuno Mendes encontró a João Cancelo cerca de la medialuna; el defensor del Barcelona aprovechó el espacio y, de primera, sacó un misil con el empeine que viajó directo al ángulo de Egil Selvik para estampar el 1-1 antes del descanso.
El complemento ofreció un desarrollo un poco más planchado. Portugal asumió el dominio de la pelota, aunque sin generar tanto peligro ante un rival que apostaba al contragolpe. Las alarmas en la visita terminaron de encenderse cuando Erling Haaland, luego de fallar un remate cruzado, debió ser reemplazado con muestras de molestia física. Fue el augurio de que la noche europea no terminaría de la mejor manera.
Porque si bien el empate parecía sentenciado, los de Jorge Jesús fueron por más y encontró su premio a 10′ del final. Vitinha pinchó una pelota al área, João Félix la bajó con una pirueta y Gonçalo Ramos apareció para empujarla al fondo de la red.
Con el 2-1 definitivo, los lusos sostuvieron su puntaje ideal y dejaron a Noruega con las manos vacías. Sin embargo, con el pasaje a cuartos asegurado en el bolsillo y el funcionamiento del equipo respaldando su gestión, el foco en Portugal ahora se traslada directamente de la cancha a los micrófonos. Todas las miradas apuntan a Jorge Jesús, quien había prometido que, tras el pitazo final de este partido, rompería el silencio para dar su versión oficial sobre el “Ronaldo gate”. Los resultados ya hablaron por él; ahora el mundo del fútbol espera sus palabras.
Con información de Agencias
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