Otras acciones que siguen de cerca los analistas
Cómo reaccionó Wall Street tras la derrota de Trump
La derrota de Donald Trump en las elecciones de medio término de Estados Unidos abrió un nuevo escenario para los mercados. Los demócratas obtuvieron el control de las dos cámaras del Congreso y el resultado provocó una marcada reacción en los activos financieros, con un giro hacia sectores que podrían beneficiarse de un mayor contrapeso político al presidente.
Wall Street recibió el resultado con fuertes avances. El Dow Jones llegó a subir cerca del 3%, el S&P 500 ganó alrededor del 1,8% y el Nasdaq avanzó un 2,1% durante la rueda. En paralelo, el petróleo registró una pronunciada caída y el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años descendió hacia el 4,9%. En los mercados globales, en cambio, la respuesta fue dispar: las acciones asiáticas ligadas a la tecnología y los semiconductores se vieron afectadas por la inquietud ante una posible regulación más estricta de la inteligencia artificial.
El movimiento dejó una señal para los inversores argentinos que buscan oportunidades mediante CEDEAR: las acciones tecnológicas no tuvieron una reacción uniforme. Las empresas relacionadas con semiconductores, centros de datos e infraestructura para inteligencia artificial quedaron bajo presión, mientras que el software mostró más resistencia.
Daniel Pesalovo, analista financiero, considera que el resultado electoral impulsa una rotación entre sectores que puede generar oportunidades en los próximos meses. A su entender, los inversores empezaron a revisar sus posiciones ante un Congreso demócrata con capacidad para ejercer más presión sobre la regulación y el desarrollo de la inteligencia artificial.
En ese marco, Pesalovo advierte una diferencia dentro del sector tecnológico. Los semiconductores y las compañías vinculadas con centros de datos sufrieron retrocesos, entre ellas Nvidia y AMD, mientras que las plataformas de software resistieron mejor. Entre las empresas que destaca figuran Google, Amazon, Accenture y Salesforce.
El analista pone el foco, en particular, en Google y Amazon. Cree que las caídas recientes pueden ofrecer un punto de entrada en dos compañías bien posicionadas, a su juicio, para aprovechar el crecimiento de la inteligencia artificial y el desarrollo de agentes de IA.
La recomendación no consiste, sin embargo, en comprar de manera automática las acciones que más bajaron. La estrategia es identificar hacia dónde se desplaza el capital y qué compañías conservan mejores perspectivas de largo plazo.
La reacción de la rueda respalda esa interpretación. Las empresas de energía solar y algunos papeles del sector de la salud estuvieron entre los principales ganadores, mientras que las acciones vinculadas con la infraestructura de IA y los centros de datos quedaron más expuestas a las nuevas dudas regulatorias.
Pesalovo también encuentra oportunidades en salud. Mencionó especialmente a Pfizer y destacó el desempeño de compañías relacionadas con hospitales y aseguradoras. El nuevo Congreso, señaló, podría promover cambios y asignar mayores partidas presupuestarias al área sanitaria.
Su perspectiva de largo plazo sobre Estados Unidos no se modifica. El analista estima que el resultado electoral puede traer volatilidad y movimientos pronunciados entre sectores, pero no altera la tendencia estructural del mercado estadounidense. Por eso, propone aprovechar las correcciones en lugar de cambiar por completo una cartera cada vez que varía el contexto político.
Gastón Lentini, también analista financiero, coincide en que conviene adoptar una postura más cautelosa frente al segmento más expuesto a la infraestructura de inteligencia artificial. Para quienes buscan compañías de primera línea, también destaca a Google y Amazon, que, pese a las bajas recientes, siguen presentando resultados que considera sólidos.
Lentini amplía las alternativas más allá de Estados Unidos y, tras las elecciones de Brasil y de ese país, identifica potencial de largo plazo en algunos activos brasileños. Entre ellos menciona a Bradesco, un banco tradicional que, según sus cálculos, ofrece un dividendo cercano al 8% a los precios actuales, y a Nubank, como opción de crecimiento asociada con la expansión internacional de su cartera.
Para los perfiles más conservadores, el analista suma a PepsiCo. Sostiene que la compañía quedó rezagada frente a Coca-Cola y que esa diferencia podría representar una oportunidad para quienes buscan una alternativa menos dependiente del ciclo tecnológico.
Al principio, el resultado electoral generó inquietud entre los inversores por la posibilidad de una regulación más estricta de la inteligencia artificial y de límites a la construcción de nuevos centros de datos. La preocupación afectó especialmente a las compañías de infraestructura de IA y también llegó a los mercados asiáticos, donde los fabricantes de chips están muy expuestos al ciclo de inversión tecnológica de Estados Unidos.
Durante la rueda, sin embargo, predominó otra interpretación. El mercado empezó a considerar que un Congreso bajo control demócrata podría actuar como contrapeso a Trump y reducir la posibilidad de grandes cambios impositivos o de aumentos del gasto. Esa expectativa impulsó las acciones y contribuyó a bajar los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El dólar también retrocedió frente a las principales monedas y el oro subió, mientras que el petróleo cayó con fuerza. El movimiento combina menores expectativas de estímulo fiscal, cambios en las perspectivas de política exterior y una posible moderación de las tensiones geopolíticas.
Para los inversores argentinos, el mensaje de los analistas es que la derrota de Trump no exige dejar de lado los CEDEAR tecnológicos. El cambio consiste en decidir dónde buscar dentro del sector. Google y Amazon reúnen el mayor consenso entre ambos especialistas, mientras que Salesforce, Accenture, Pfizer, PepsiCo y algunas acciones brasileñas ofrecen alternativas para distintos perfiles de riesgo.
La clave será seguir la rotación. La presión sobre los semiconductores y los centros de datos podría continuar si crecen las expectativas de regulación de la inteligencia artificial, pero eso no necesariamente significa que haya terminado el ciclo tecnológico.
Como resume Pesalovo, el mercado estadounidense conserva una perspectiva alcista de largo plazo y las elecciones pueden provocar movimientos entre sectores sin cambiar esa tendencia de fondo.










