A pesar de los argumentos presentados por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF) 5, compuesto por los jueces José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti, el tribunal supremo penal consideró insuficientes las razones para mantener la separación de los casos Hotesur y Los Sauces.
En este contexto, los jueces de la Sala I, Diego Barroetaveña y Daniel Petrone, apoyaron la solicitud del Ministerio Público Fiscal, que se había opuesto a la fragmentación de los expedientes y abogó por un único proceso judicial.
En un enfoque diferente, el camarista Alejandro Slokar manifestó su descontento, señalando que actuar en contra de la decisión del TOF 5 sobre la división de los casos representaría una intromisión en la autoridad exclusiva del Tribunal para organizar el juicio oral y público.
El caso llegó a la Cámara de Casación debido a que el fiscal de juicio, Diego Velasco, argumentó que la división de la causa podría causar una “parcialización de la prueba” y dificultar la evaluación correcta de la maniobra desde una perspectiva jurídico-penal, lo que podría poner en riesgo la estrategia de los acusadores y limitar la defensa de los imputados.
Este razonamiento fue respaldado ante el tribunal por el fiscal general Mario Villar, quien añadió que fraccionar las actuaciones “no favorece la celeridad”, ya que significaría llevar a cabo dos procesos judiciales separados, lo que incluiría rondas completas de alegatos y sentencias, con los plazos y potenciales recursos que esto conlleva.
Por otra parte, aunque el abogado de la familia Kirchner, Carlos Beraldi, solicitó que se mantuviera la decisión del TOF 5, el máximo tribunal penal resolvió avanzar hacia un juicio unificado.










