Ubicado en el departamento de La Paz, Chonchocoro se eleva a más de 3.800 metros sobre el nivel del mar, en un área desértica del altiplano boliviano. Aunque su capacidad original es de aproximadamente 300 reclusos, la sobrepoblación es un problema crónico, ya que la cantidad actual de internos supera el doble de lo previsto.
Las condiciones climáticas del penal son extremas, con temperaturas nocturnas que pueden descender hasta dos grados bajo cero y una intensa radiación solar durante el día.
Inaugurado en 1992 por el padre del actual presidente, Jaime Paz Zamora, Chonchocoro es el único penal de Bolivia con calificación de máxima seguridad, y cuenta con áreas diseñadas para la rehabilitación social y laboral de los internos.
Entre los reclusos que han pasado por Chonchocoro se incluyen figuras políticas destacadas como el expresidente Luis Arce y el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, familiar del propietario de la clínica Las Américas, donde se encuentra detenida la denunciante de Cerimedo, Nadia Beller.
Recientemente, el penal fue noticia por la destitución de su jefe tras un tiroteo en el que un reo brasileño, presuntamente asociado al Primer Comando Capital, atacó a dos internos, resultando en un muerto y otro herido. Daniel Mérida, director general de Régimen Penitenciario, informó que grupos especiales están llevando a cabo la investigación del incidente, incluyendo a Bomberos, que recogió una granada de guerra en el lugar.
Cerimedo llegó a Chonchocoro en la madrugada del martes, siendo trasladado desde el penal de Palmasola en la localidad de Santa Cruz de la Sierra. Este movimiento se realizó a solicitud de su defensa, después de que Cerimedo fuera arrestado tras un ataque armado contra su pareja, Nadia Beller, quien declaró estar embarazada y fue emboscada el 17 de agosto por dos hombres y el propio Cerimedo, con quien se comunicaba por teléfono momentos antes del ataque.
El consultor político había permanecido detenido en Palmasola desde el 21 de agosto, este penal está situado a unos 15 kilómetros del centro de Santa Cruz de la Sierra, donde ocurrió el ataque a Beller.










