La organización del dispositivo fue confirmada mediante las resoluciones 898/2026, 899/2026 y 900/2026 del Ministerio de Seguridad Nacional, publicadas recientemente en el Boletín Oficial y firmadas por la ministra Alejandra Monteoliva.
La Secretaría de Seguridad subrayó que la visita de León XIV representa una “especial trascendencia religiosa, institucional, diplomática e internacional” para Argentina y resaltó que algunas actividades podrían convocar a importantes aglomeraciones de personas.
Los comandos tendrán distintos ámbitos de actuación:
– **Ciudad de Buenos Aires**: El Comando Unificado Federal Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Viaje Apostólico se encargará de la seguridad en aeropuertos, sedes institucionales, lugares de culto y establecimientos sociales y penitenciarios. Esto incluye también la protección de sedes diplomáticas, terminales de transporte, corredores viales y otros puntos estratégicos.
– **Luján y Claypole**: Este comando estará orientado a los eventos en estas localidades, especialmente aquellos de carácter religioso, donde se espera una alta afluencia de fieles. Entre las actividades planificadas, se destaca una celebración en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, exigiendo una cuidadosa gestión de accesos y desplazamientos.
– **Córdoba**: El tercer comando supervisará las actividades programadas en esta provincia. Aunque la resolución no detalla las ciudades específicas que visitará el Papa, indica que se deberá garantizar la protección de aeropuertos, sedes eclesiásticas y otros objetivos de relevancia federal.
Se espera que la Santa Sede comunique el itinerario final y los pormenores de la visita en septiembre.
Respecto a las fuerzas implicadas en el operativo, los comandos reunirán a organismos de seguridad nacional y fuerzas federales, entre los que se encuentran la Secretaría de Seguridad Nacional, la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, y otros. La coordinación general del operativo estará a cargo de la Subsecretaría de Despliegue Territorial, con participación también de autoridades de la Ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires y Córdoba.
El propósito es desarrollar planes conjuntos de protección al Papa, sus delegaciones y los asistentes, además de prevenir cualquier delito federal o situaciones que comprometan la seguridad interior.
La seguridad durante la visita también implicará una colaboración directa entre las autoridades argentinas y el Vaticano, con la inclusión de la Guardia Suiza Pontificia en las tareas de protección del Papa. Sin embargo, la participación de organismos vaticanos no alterará las funciones de las fuerzas argentinas, que mantendrán sus responsabilidades y estructuras de mando.
El Gobierno contempla la designación de funcionarios como enlaces entre las diversas áreas involucradas, lo que podría incluir representantes de la Cancillería y otras entidades relevantes. Con base en las características de cada lugar y las actividades programadas, se requerirá que cada comando elabore sus propios planes de acción, incluyendo la gestión de grandes concurrencias, la prevención de riesgos y la respuesta ante imprevistos.
La actividad de estos comandos comenzará con la publicación de las resoluciones y se extenderá durante la visita, abarcando hasta 48 horas después de las actividades del Papa en cada jurisdicción.










