El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, dio a conocer este martes que están en marcha negociaciones para que la Marcha del Orgullo se lleve a cabo el 7 de noviembre, tal como estaba planeado. Sin embargo, enfatizó que la decisión final está en manos del Gobierno de Jorge Macri, que anunció que no permitirá concentraciones masivas en la capital entre el 6 y el 13 de noviembre debido a la visita del papa León XIV a Argentina. “Hay diálogo para que la marcha LGBT se haga igual, pero no depende de nosotros, sino de la Ciudad”, sostuvo el prelado, quien subrayó que “no es un tema de la Iglesia en contra de la comunidad LGBT”. La semana pasada, mediante la Resolución Conjunta N.º 1/SECMU/26, firmada el 17 de septiembre y publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad, el gobierno porteño anunció la prohibición de concentraciones masivas durante esos días, invocando la complejidad logística y los requerimientos de seguridad. En este contexto, la administración solicitó a la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo (COMO) que considerara la posibilidad de postergar el evento, lo que generó un debate en la comunidad LGBT+, donde algunos abogan por continuar con la marcha ese día, mientras que otros proponen la cautela y aceptan una reprogramación. Las autoridades ofrecieron el sábado 21 de noviembre, dos semanas después de la fecha original, pero la COMO respondió que ya tenía múltiples compromisos establecidos y anunció que mantendría la convocatoria sin aceptar la postergación solicitada por la Ciudad. No obstante, este martes, Jorge Macri informó que el Gobierno porteño había llegado a un acuerdo con “la mayoría” de las organizaciones para trasladar la marcha unos días. Aún así, la COMO no ha comunicado cambios en la convocatoria.










