Tras un primer día complicado, donde admitió no sentirse a gusto en un trazado donde la armonía entre el auto y el piloto es esencial, Colapinto encontró ritmo y consistencia en la última práctica libre, culminando en el décimo lugar. La diferencia de casi un segundo con Pierre Gasly en la FP3 también se debía a que el francés había aprovechado la succión con un Cadillac.
Se anticipaba que en la clasificación, el equipo Alpine jugaría en conjunto. Colapinto asistió a Gasly en cada segmento de la clasificación. Por esta razón, muchos recordarán la consulta del argentino a Stuart Barlow al final de la Q2: “¿No vamos a intercambiar?” a lo que su ingeniero respondió: “Amigo, vigila a Verstappen. Verstappen, vuelta rápida y luego Lawson. Solo concéntrate en mantener los neumáticos frescos, luego construiremos más tarde”.
Lo que sucedió luego fue una mezcla de suspenso y adrenalina. Con el cronómetro al límite y la bandera a cuadros ondeando sobre los autos, el bonaerense aprovechó la succión en el primer tramo del Haas de Esteban Ocon. Este, ya eliminado, se apartó para no ser penalizado por obstruir. Sin el remolque, el piloto de 23 años tuvo que maniobrar hábilmente entre los muros para registrar el tiempo que lo clasificó entre los diez primeros por menos de una décima.
“¿Estamos a salvo? ¡Wohoo!”, celebró en una comunicación. Sin embargo, también hubo un reclamo: “El rebufo, perdimos cuatro décimas, amigo, cuatro décimas”, manifestó. “Pensemos en las cosas que podemos controlar primero”, trató de calmarlo Barlow.
No obstante, la orden de equipo nunca se concretó. En la Q3, Gasly mostró mayor consistencia y finalizó séptimo, delante de Max Verstappen, mientras que el argentino bloqueó el neumático delantero derecho y se fue ancho en la curva 15 para evitar un choque. En su último intento y sin remolque, no pudo mejorar su tiempo.
“La vuelta en Q2 fue muy buena. Muy difícil sin la succión, en la recta perdí cuatro o cinco décimas. Perdí mucho en la curva 15, tuve un inconveniente con la batería. Posteriormente, la vuelta fue inconsistente con ese superclip que tenía, deteniéndose el auto y perdiendo tiempo. En la Q2, la curva del Castillo la hice rápidamente, arriesgando para asegurarme el pase a la Q3”, resumió en una charla.
Colapinto admitió que “la Q3 no fue buena”. “No es que no hiciera una vuelta decente, sino que no logré juntar todo y el auto no se sintió bien. Estuvo un poco inconsistente con el superclip y la batería. Los frenajes me han costado este fin de semana: no puedo frenar con fuerza sin bloquear. Estoy calentando demasiado los neumáticos en las frenadas, lo que afecta las curvas. Esta ha sido una complicación que no pudimos resolver”.
Desde la quinta fila, el joven de Pilar espera aprovechar sus buenas largadas: “Hay que trabajar e ir hacia adelante en la largada. Ojalá tenga una buena carrera para sumar puntos. Intentaremos avanzar y una estrategia distinta será beneficiosa”, dijo, recordando sus recientes puntos en Monza y Madrid.
En la parte superior de la tabla, Russell fue superando a todos los rivales que se le presentaron y finalizó con un impresionante tiempo de 1m42s526. “Hadjar me dio un poco de rebufo, lo que me permitió ganar una o dos décimas”, comentó tras la pole. Además, ya había dejado claro desde los ensayos del jueves que Mercedes sería el equipo a batir.
Durante la clasificación, el inglés también se benefició de la ausencia de Kimi Antonelli, quien cometió su primer error de la temporada al chocar contra el muro al final de la Q1, en un momento donde no necesitaba arriesgarse. Por ello, el líder del Mundial comenzará la carrera desde el 16° lugar y anticipó que “será más complicado que en Monza, pero todo es posible”.










