Su declaración es especialmente significativa en este estadio del proceso, en el cual siete integrantes del equipo de salud que atendió a Maradona están siendo acusados de homicidio simple con dolo eventual.
Pomargo, junto a su cuñado Matías Morla y su esposa Vanesa Morla, formó el grupo que manejaba los asuntos personales, legales y comerciales del exfutbolista. Su testimonio complementará las voces de los principales miembros del círculo cercano que han sido convocados para el debate.
Además, el secretario personal de Maradona estuvo presente en la casa del barrio privado San Andrés, en Tigre, la mañana del 25 de noviembre de 2020. De acuerdo a diversas declaraciones a lo largo del juicio, era una de las personas que se hallaban en el lugar al momento de la muerte del exfutbolista.
Durante la investigación, Pomargo comentó que dos días antes del deceso observó que Maradona estaba “hinchado” y que lo mencionó a la enfermera Gisella Dahiana Madrid. “¿No será la medicación?”, relató que le preguntó, aunque aclaró que no compartió esa preocupación con el neurocirujano Leopoldo Luque.
La audiencia también contemplará una nueva declaración del psicólogo Carlos Díaz, uno de los siete acusados. Este profesional, especializado en adicciones, intentará ampliar su explicación ante el tribunal.
En las últimas semanas, el juicio ha recabado los testimonios de familiares, amigos, médicos y otros involucrados que mantuvieron contacto con Maradona antes de su fallecimiento.
El proceso judicial tiene como objetivo evaluar si los miembros del equipo de salud incurrieron en conductas negligentes durante la internación domiciliaria, lo que pudo haber contribuido al fallecimiento de Maradona, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.










