La agrupación juvenil más activa en redes, respaldada por Santiago Caputo, pensaba tener la suficiente evidencia para que Milei respaldara a su asesor, principal objetivo de la cuenta @periodistarufus, que le atribuyen a Martín Menem. Conscientes de la dinámica de poder y del rol influyente de su hermana, no esperaban que el Presidente rompiera vínculos con el titular de la Cámara de Diputados, ya que eso podría abrir un nuevo conflicto con Karina Milei. Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula al ver que Milei defendía un argumento que, según ellos, él no suscribe.
“Nadie esperaba que lo echara porque sabemos que eso es inviable, pero decir que a Menem le plantaron una cuenta es un disparate”, reconoce la misma fuente, que sostiene que el verdadero costo no recaería en Menem, sino en el propio Presidente. Tal como sucedió con su afirmación de que Manuel Adorni tenía “todo listo” para la presentación de su declaración jurada—algo que aún no ha ocurrido—, Milei vuelve a quedar atrapado en una narrativa que muchos dentro del oficialismo consideran insostenible. Esta vez, fundamentándose en una explicación proporcionada por el cineasta Santiago Oría, a partir de un video que prometió hacer público, pero que cinco días después aún no ha sido difundido.
Las redes han ardido, pues el equipo leal a Caputo ha hecho que Agustín Romo informara a Milei sobre cada ataque de “Rufus” contra funcionarios, ministros e incluso contra él. ¿Cómo pasó Milei de estar seguro de que Menem estaba detrás de la cuenta, a sostener en menos de 24 horas que era víctima de una operación? En Las Fuerzas del Cielo, la creencia general es que este cambio fue inducido: “Karina lo convenció de que era lo mejor para cerrar el tema”, concluyen resignados.
A pesar del revuelo de las últimas horas, el vínculo de Milei con los líderes cielistas se mantiene firme. De forma privada, el Presidente ha trabajado para desmentir rumores acerca de un posible descontento con su grupo digital y ha reafirmado su cariño hacia Caputo, a quien considera “un hermano”. Desde este sector también se enfocan en el futuro, evitando la crítica abierta a Karina, aunque reconocen su conexión con los movimientos de los Menem. Sin embargo, empiezan a darse cuenta de que dentro del oficialismo hay un enemigo interno al que tendrán que hacer frente hasta que Milei deje el Sillón de Rivadavia.
“Como dijo Santiago, vamos a defender a Milei del que sea. No nos vamos a callar cuando veamos algo mal y vamos a señalar a todos los que tengan un proyecto propio”, expresan. Lejos han quedado los días en que esta misma agrupación exigía lealtad absoluta a la hermana, eliminando políticamente a cualquiera que se saliera de su camino. Algunos dirigentes en Las Fuerzas del Cielo reconocen haber cometido un error al obedecer la orden de expulsar a Ramiro Marra, uno de los cofundadores del espacio: “Ese día empezaron a venir por nosotros”, reconocen ahora en la cúpula.
Mientras tanto, en el entorno de Karina Milei se esfuerzan por presentar una imagen de unidad para poner fin a las disputas internas, la principal inquietud del resto del Gobierno sigue siendo la formulación de una estrategia electoral que garantice la reelección de Milei. Esto es aún más pertinente dadas las señales de que Mauricio Macri se muestra cada vez más activo en la arena política.
La alarma se eleva al escuchar a Menem advertir que si se presentara como candidato, se convertiría en “funcional al kirchnerismo”, algo que se suma a los intercambios ásperos de Milei, quien esta semana recordó que reestructuró la deuda tras las PASO de 2019 y lo responsabilizó por dos leyes (de Alquileres y de Góndolas) que se aprobaron en 2020, bajo la presidencia de Alberto Fernández.
“Si jugamos separados se nos complica”, reconoce un influyente miembro del sector libertario. Sin embargo, los movimientos que está realizando el oficialismo parecen ir en contra de un entendimiento con el PRO: con Karina muy activa, se ha empeñado en derrocar a Jorge Macri, con o sin Patricia Bullrich. La senadora, convencida de que La Libertad Avanza debe formalizar un pacto para no fragmentar el voto republicano, corre el riesgo de poner en peligro su propia candidatura, consolidada luego de los problemas legales de Manuel Adorni.
A pesar de todo, en la Casa Rosada se estima que la intención de voto de Macri no supera los 10 puntos, cifra que podría ser crucial si el peronismo se mantiene unido. Muchos recuerdan que en 2023, con la economía en crisis y la insatisfacción con la gestión, Sergio Massa estuvo a solo tres puntos de triunfar en la primera vuelta. “Es cierto que nos gusta un poco jugar con fuego, pero no tenemos margen y corremos el riesgo de acabar todos quemados”, advierte un alto funcionario.










