La medida de congelamiento y la solicitud de identificación no fueron dictadas a iniciativa del juez, sino que surgieron tras un pedido del fiscal federal Eduardo Taiano, respaldado por un informe técnico elaborado por la Policía Federal.
El análisis del Departamento Técnico del Cibercrimen de la PFA ha estado trabajando durante meses en la trazabilidad de los criptoactivos relacionados con el fallido lanzamiento de $LIBRA.
El magistrado fundamentó su decisión en la falta de un ente regulador para las criptomonedas en el país y la necesidad de prevenir daños que puedan resultar irreparables.
Cabe destacar que, a diferencia de lo que se había informado inicialmente, el alcance de la medida no se limita a tres plataformas, sino que afecta a cuentas de seis exchanges internacionales, con un total de diez direcciones en Binance, ocho en Bybit, dos en OKX, dos en CoinEx, una en FixedFloat y dos en Bitfinex.
El juez ha solicitado a las empresas que proporcionen un expediente completo de sus clientes, siguiendo el estándar KYC (Know Your Customer), que incluye documentación sobre la apertura de cuentas, registros de direcciones IP, información de cuentas bancarias vinculadas y el historial de transacciones.
La lógica detrás de esta decisión se fundamenta en que las plataformas centralizadas requieren identificación oficial para operar, lo que podría ser la forma más directa de identificar a los propietarios de las billeteras involucradas.
La investigación técnica ha permitido obtener un panorama más amplio del movimiento de fondos que se conocía hasta el momento. Según el informe policial, los activos provinieron de un conjunto de billeteras denominadas “Team Libra Wallets”, desde donde millones de tokens fueron dirigidos al protocolo de liquidez descentralizado Meteora Libra entre el 14 y el 15 de febrero de 2025, coincidiendo con el lanzamiento y el desplome del token.
Posteriormente, esos fondos fueron agrupados en una billetera intermediaria común, que el 25 de noviembre de 2025 transfirió montos hacia una dirección identificada por la firma de análisis forense Arkham como “Solana First Funder: Libra – Squads Vault – Milei CATA”.
Según el análisis del Cibercrimen, esa billetera dividió el capital en 17 transacciones hacia diferentes direcciones, algo que el fallo describe como una maniobra de “pitufeo digital” o smurfing: “La distribución diaria de montos fragmentados hacia múltiples billeteras relacionadas con casas de cambio centralizadas, con el objetivo de liquidar los activos en moneda fiat o dificultar su rastreo”. Al menos diez de estas transacciones pasaron por Binance, lo que, dada la política de KYC de la plataforma, podría facilitar la identificación de los titulares.










