Sobre el resurgimiento de la campaña que busca poner en duda la cordura del presidente, abordaremos este tema más adelante. En cuanto a la segunda pregunta, relacionada con el impacto que tendría su gestión si decidiera dejar de insultar, los seguidores de Milei ofrecen respuestas diversas. La primera es celebratoria: “Si Milei no puteara, no sería Milei”. La segunda respuesta es un poco más elaborada: “El Javo putea para llamar la atención de personas que, de otro modo, no estarían interesadas en la política”. Sin embargo, desde una perspectiva alternativa, se sostiene que si el presidente moderara su lenguaje y evitara términos excesivamente agresivos como “mierda humana” o “sorete mal cagado”, los receptores de su mensaje tendrían más posibilidades de concentrarse en el contenido de sus intervenciones en lugar de en los exabruptos que suelen acaparar la atención.
Un ejemplo que ilustra esta dinámica se presentó en su reciente intervención institucional en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde Milei expuso un argumento provocador y de gran relevancia: la posible existencia de una nueva fase de campaña sucia diseñada para obstaculizar su reelección. Afirmó que esta campaña se llevaría a cabo manipulando o despreciando datos objetivos, minimizando logros significativos como la reducción de la inflación y presentando el endeudamiento como un problema colosal que podría llevar al gobierno al colapso.
En su discurso, que se extendió por más de una hora, Milei se refirió a lo que denominó “mercados repugnantes”, aportando su visión sobre el contexto económico actual. En sus propias palabras, planteó: “La pregunta es ¿por qué tanto ruido? No sé, a menos que tengan una compulsión por querer salvar a los bancos, parece una cosa bastante particular. Obviamente, la estrategia radica en generar todo, todo, todo el ruido posible y todas las distorsiones posibles, y todo el daño que sea posible, a ver si logran hacer subir el riesgo país y que eso frene la expansión de la economía”. Además, destacó que el último dato económico publicado fue positivo, con un incremento desestacionalizado mensual de 0,8 en la actividad económica, lo que indica que 13 de los 15 sectores productivos están en crecimiento, lo cual es indicativo de una expansión generalizada.
Para reforzar su postulado sobre la existencia de una campaña sucia, Milei recordó episodios pasados, como aquellos que lo acusaban de promover la compra y venta de órganos o de alentar un mercado libre de armas para los niños, sugiriendo que en lugar de ir a la escuela, estos adultos quisieran que los menores se “caguen a tiros”. En este sentido, exclamó: “¿Ustedes tienen registro de alguna transacción de mercados de órganos a lo largo de estos más de dos años y medio? Ninguno. Era parte de lo que se llamaban mercados repugnantes”. Además, siguió con su crítica, mencionando la absurda idea de que las armas se venderían en los kioscos de los colegios, para enfatizar las falacias que han circulado sobre su figura.
“¿Se acuerdan cuando decían que se iban a vender armas en los kioscos del colegio para que los nenes se caguen a tiros? ¿Ustedes recuerdan todas las cosas que hicieron los que quieren que volvamos al pasado? Y, ahora, entramos, como imbéciles nuevamente: ‘noooooo… ¡el gran problema es la morosidad!’. ¿La verdad? Me niego a creer que seamos tan pelotudos”, sostuvo el jefe de Estado.
Exponiendo su interpretación sobre la narrativa en contra del gobierno, Milei opinó que uno de los ejes de la campaña sucia pretende establecer que el nivel de endeudamiento y morosidad de las familias y empresas es insostenible. En su análisis, el presidente sospecha que se busca responsabilizar a su gestión por esta situación, afirmando que la estrategia consiste en presionarlo para que el Estado asuma la carga de la deuda, favoreciendo así a los bancos y generando un caos en el mercado. De acuerdo a Milei, esta dinámica podría resultar en un tratamiento de un “no problema” que acabe siendo más perjudicial que la enfermedad que se intenta curar.
Para ilustrar este punto, el presidente apeló a la experiencia del control de precios implementado por Alberto Fernández durante la pandemia en productos como barbijos, alcohol en gel y tests de Covid-19. Según Milei, este tipo de control no solo agudizó problemas económicos existentes, sino que también generó más muertes que en cualquier otro país debido a decisiones inadecuadas. “Entonces, si ustedes le hacen caso a la gente que está puteando contra un mercado repugnante, y hacen lo que hizo el gobierno inmundo de Alberto Fernández, que se dedicó a poner un control de precios, van a tener varios problemas: el primer problema es que lo que cae la demanda en el mercado que tiene que caer sigue cayendo, y la demanda que ustedes tienen en el otro mercado no genera el incentivo porque no está el precio. Con lo cual no aumenta todo lo que tiene que aumentar la oferta de barbijos. Consecuentemente, terminan mandando a la muerte a más gente. Tendríamos que haber tenido 30.000 muertos si hubiéramos hecho las cosas como un país mediocre y tuvimos 130.000 muertos. Es decir, cagarse en el análisis económico costó la vida a 100.000 argentinos. O sea, no fue gratis”.
Pero la crítica de Milei no se detuvo allí. Su objetivo no fue solo demostrar que las decisiones de Alberto Fernández llevaron a la muerte a 100 mil argentinos, sino que enfatizó que el impacto recayó principalmente sobre los más vulnerables, el sector de la sociedad que el kirchnerismo afirma defender y representar. “Pero no solo eso. Además, obviamente que cuando ustedes tienen controles de precios y hay gente que quiere un bien, lo van a ir a buscar. ¿Y qué es lo que va a pasar? Aparece algo que se llama la hipótesis del brazo corto. Entonces las cantidades van a estar determinadas por la oferta. Pero hay gente que está dispuesta a pagar mucho más que el precio al que ustedes pusieron como máximo. Lo van a pagar un precio más alto. ¿Y quiénes son los que pueden pagar el precio más alto? Los que más tienen. Es decir, que además el gobierno hijo de remil puta de Alberto Fernández no solo mató a cien mil personas más, sino que a los que mató eran pobres. ¡Vení a hablarme de progresismo!”, manifestó.
Continúo con su exposición en la Bolsa de Comercio de Rosario, Milei se planteó, casi retóricamente: “¿Por qué me responsabilizan por el endeudamiento, como si yo lo hubiera generado? Si yo anuncié, aquí mismo, hace un año, lo que iba a hacer y fue exactamente lo que hice. Si el mercado no me creyó e intentó hacerme un golpe de Estado… si los amigos de los kirchneristas intentaron correrme por el equivalente de 70 mil millones de dólares y no pudieron torcerme el brazo… si perdieron, en conjunto, más de 1.500 millones de dólares en ese fallido intento… ¿la culpa es mía, por resistir y mantener el plan, a pesar de los cantos de sirena?”.
Sin embargo, Milei no se quedó ahí, al abordar el tema específico de la deuda, presentó comparaciones internacionales con países como Estados Unidos, Brasil o Chile. “¿De qué estamos hablando? ¿Saben cuál es el nivel de deuda y morosidad del otro lado de la cordillera? Porque es 120. No miren a Estados Unidos porque es del 150 por ciento. ¿Cómo me van a venir a decir que la gente está atestada de deuda? Hay que ser muy precario intelectualmente para comerse ese caramelo. Vamos. Suena emocionalmente muy fuerte. Pero ¿por qué no miran lo que es el crédito en el sector privado no financiero en el resto del continente? No bajan de 60 a 70 por ciento. Nosotros tenemos 12 y decimos que tenemos un problema de deuda. Verdaderamente, los que presentan esto como un problema son una caricatura”.
Cuando se indaga a quienes están cerca de Milei, incluso al mismo presidente, sobre la razón detrás de su estilo combativo, a menudo se recibe la respuesta de que él y su círculo más cercano han comenzado a detectar en la oposición los mismos “trucos” de la “campaña de mentiras y desgaste” que soportó antes de las elecciones presidenciales en 2023.
Entre las afirmaciones que han circulado, se encuentran acusaciones de que Javier se empastillaba, que vivía recluido y que hablaba con sus perros, además de insinuaciones sobre su relación con Karina. Ahora resurgen afirmaciones sobre su supuesta soledad y depresión, su falta de agenda y su escasa presencia en la Casa Rosada. Incesantemente le recuerdan su supuesto desequilibrio emocional, repitiendo sin fundamento que ha perdido la cordura. Y estas no son solo voces en las redes sociales; también provienen de portales de noticias de casi todos los medios.
Es curiosa la paradoja que presenta esta situación, ya que la constante repetición de tal información puede fortalecer aún más el voto leal a La Libertad Avanza. De este modo, el efecto resulta favorable para Milei, ya que es evidente que cada ataque que recibe termina alimentando su imagen ante su base electoral.
Un caso relevante es el de Fernando Cerimedo, un exasesor de Milei, cuyo violento caso ha conmovido y dejado huellas en el debate público, pero que parece equilibrarse con la difusión de la celebración del viaje en avión privado de Sergio Massa y Malena Galmarini para conmemorar sus 30 años de matrimonio en Barbados.
Por último, nadie puede negar que la prédica de Milei a favor del libre mercado y en contra de lo que considera un falso progresismo ha dejado una huella indeleble. Esto se evidencia en los recientes videos virales del empresario Mauro Stendel, quien ha participado en intensos debates sobre economía real, donde ha logrado salir airoso y en muchas ocasiones por la vía del knock out.










