La Copa Davis de ese entonces era notablemente distinta a la de hoy en día. Las eliminatorias se disputaban a lo largo de tres días y todos los encuentros se jugaban al mejor de cinco sets, incluyendo los partidos de dobles. No existía el formato que más tarde llevaría a las finales a disputarse en un lugar único ni los encuentros recortados a tres sets.
El equipo, liderado por Franco Davin, estaba conformado por Franco Squillari, Gastón Gaudio, Guillermo Cañas y Luis Lobo. Frente a ellos, Bielorrusia contaba con las destacadas actuaciones de Vladimir Voltchkov y Max Mirnyi como sus principales singlistas.
El viernes 21 de septiembre, Argentina dio el primer paso decisivo. Squillari, ubicado en el puesto 47 del ranking mundial, superó a Voltchkov, que ocupaba el puesto 74, con un resultado de 6-2, 6-4 y 6-3. Posteriormente, Gastón Gaudio, situado en la posición 50, venció a Mirnyi por 4-6, 6-3, 6-1 y 6-3, logrando que el equipo argentino terminara el primer día con una clara ventaja de 2-0.
El punto crucial llegó al día siguiente, presentando todos los elementos de un encuentro decisivo. Davin optó por Guillermo Cañas y Luis Lobo para el partido de dobles, quienes se enfrentaron a Mirnyi y Voltchkov, dos competidores que se destacaban en esa modalidad. Mirnyi, de hecho, había eliminado a Gaudio y Cañas en el US Open solo dos semanas antes.
El enfrentamiento se convirtió en una verdadera batalla que se extendió por 4 horas y 56 minutos. Aunque Cañas y Lobo cedieron el primer set en el desempate, respondieron con fuerza, llevándose los dos siguientes también en tie break. La tensión fue constante y Bielorrusia logró empatar al ganar el cuarto set, lo que llevó a la definición a un quinto set.
Finalmente, la pareja argentina se alzó con la victoria: Cañas y Lobo ganaron 6-7 (7), 7-6 (5), 7-6 (3), 4-6 y 6-4. Una volea de Voltchkov, que rebotó en el fleje y cayó en su propio campo, desató la euforia en el equipo argentino. Aquella jornada del 22 de septiembre, Argentina se colocó 3-0 en la eliminatoria, lo que garantizó su retorno al Grupo Mundial.
La imagen del festejo quedó grabada para siempre: Cañas y Lobo sobre el polvo de ladrillo, rodeados por sus compañeros y el equipo, celebrando a lo grande. Argentina volvía a estar entre los mejores en la Copa Davis, poniendo fin a un período de espera que había comenzado en 1992.
El domingo, el marcador se cerró en un 5-0 con las victorias de Squillari frente a Alexander Shvets y de Gaudio ante Alexander Skrypko. Para ese momento, la misión ya había sido cumplida: el equipo aseguraba su lugar en el Grupo Mundial de 2002.
Argentina había caído del Grupo Mundial en 1992 y durante la década siguiente sufrió varios intentos fallidos de regresar. Enfrentó derrotas de 1-4 ante Hungría en Budapest, 2-3 contra México en el Distrito Federal y 2-3 frente a Eslovaquia en Buenos Aires en 1998. La victoria ante Bielorrusia marcó el fin de nueve años de frustraciones.
Lo que siguió explica por qué aquel fin de semana en Córdoba ganó una relevancia tan significativa con el paso del tiempo. En 2002, solo un año después del ascenso, Argentina alcanzó las semifinales del Grupo Mundial. Repitió esta hazaña en 2003 y nuevamente en 2005.
En 2006, el equipo llegó por primera vez a la final, repitiendo la experiencia en 2008 y 2011. Durante ese período, Argentina se estableció como un contendiente habitual en el torneo. Formar parte de la élite se convirtió en una práctica habitual.
La cuarta final de esta etapa culminó con la esperada victoria. En 2016, Argentina se impuso ante Croacia por 3-2 en Zagreb, consagrándose por primera vez campeones de la Copa Davis. Este logro se alcanzó 15 años después del 3-0 que había asegurado el ascenso en Córdoba.
Así concluyó un recorrido que comenzó con Squillari, Gaudio, Cañas, Lobo y Davin, y que fue continuado por generaciones de tenistas argentinos. Hace 25 años, Argentina no solo conquistó una serie de Copa Davis; recuperó el estatus que había perdido nueve años atrás y dio inicio a una nueva etapa que terminaría con cuatro finales y la primera Ensaladera de su historia. El trayecto hacia Zagreb comenzó en la Cancha 10 del Córdoba Lawn Tenis Club.










