Identificar un único factor que explique el aumento del índice elaborado por JP Morgan es complejo; en este contexto, se destacan varias razones, aunque no todas son contundentes.
Una de las principales causas es la fuerte reducción de las compras de reservas por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA). En septiembre, se han acumulado aproximadamente 13 millones de dólares diarios, lo que ha detenido la acumulación de reservas. Esto se traduce en menos liquidaciones de divisas y, al mismo tiempo, en un aumento de la demanda, lo que limita el espacio para que el BCRA intervenga en el mercado.
Hasta la fecha, el BCRA ha acumulado más de 14.300 millones de dólares en compras durante el año, aunque era previsible que este proceso se desacelerara en los últimos meses. Según el economista Fernando Marull, “es algo que viene sucediendo hace algunas semanas, no es nuevo, por lo tanto no explica por qué en los últimos días el salto del riesgo país tan pronunciado”.
Este factor impacta especialmente en los activos de riesgo y, por ende, afecta a los bonos argentinos. Sin embargo, el deterioro ha sido más agudo en el ámbito local que en comparación con los países emergentes.
La elevación en las tasas de interés también dificulta el acceso a los mercados internacionales, algo que parece descartado para este año. Facundo Gómez Minujín, director regional de JP Morgan, expresó que “si Javier Milei es reelecto, la Argentina se convertirá en investment grade”.
El aumento en los bonos ya anticipaba una alta probabilidad de reelección, y cuando el riesgo país estaba cerca de los 400 puntos, “el mercado ya le daba un 85% de chance a la reelección de Milei”. Sin embargo, las encuestas recientes han mostrado una disminución en el apoyo al Presidente, lo que ha tenido un impacto negativo en los bonos. Aun así, hay quienes creen que las probabilidades de una victoria oficialista superan las de un retorno al kirchnerismo.
Con el inicio de la campaña electoral, se ha observado una presencia notable de Axel Kicillof, quien viajó a Nueva York, y se ha puesto el foco en Cristina Kirchner. Para los inversores en bonos, esta es una noticia desfavorable. Tras la experiencia de 2019, pocos están dispuestos a otorgar el beneficio de la deuda a un candidato vinculado al kirchnerismo.
La posibilidad de una victoria de esta fuerza política el año próximo podría causar una caída en el mercado de acciones y bonos similar a la ocurrida en la elección ganada por amplio margen por Alberto Fernández, según la percepción general.
Aunque aún falta más de un año para las elecciones, el panorama político ya se ha anticipado. Milei ha dejado en claro en sus presentaciones que aspira a la reelección, mientras que las negociaciones para definir candidaturas en la oposición han comenzado.
En cuanto a la situación económica, los datos negativos de actividad no influyen de manera directa en el riesgo país, dado que ya se esperaba una contracción en el segundo trimestre. Sin embargo, generan inquietud, ya que si la economía no muestra signos de recuperación, las probabilidades electorales para el oficialismo se verán mermadas.
Una luz positiva en las últimas horas ha sido la mejora en los ingresos, medidos por el Indec, que han superado la inflación por segundo mes consecutivo. Esta tendencia favorable incluso podría acelerarse en los próximos meses.










