Bullrich explicó: “Esta ley llegó con complicaciones, en primer lugar porque ya llevábamos tres meses tratándola, y tuvimos que detener el Congreso durante un tiempo para definir la decisión del jefe de Gabinete, (Manuel) Adorni. Eso detuvo dos sesiones importantes, además del Mundial, que hizo casi imposible trabajar con la gente y explicar la ley”.
Sobre la producción parlamentaria, afirmó: “Tiene que tener un sentido y la agenda que viene tiene un buen pronóstico”. En declaraciones a Radio Rivadavia, subrayó que desde el Gobierno se debe “apuntar bien y observar lo que realmente es importante y trascendente”.
Además, Bullrich opinó que no considera que en el oficialismo existan “vencedores y vencidos”. En su visión, el objetivo debería ser “construir sociedades más simples, abordar la salud mental, un tema postergado en Argentina, y mejorar la educación”.
Enfatizó la necesidad de adoptar una agenda que abarque temas sociales y educativos, y no únicamente económicos, permitiendo a la población entender cómo estas decisiones los benefician. “Debemos tener una agenda con temas de interés para toda la sociedad”, sostuvo, y agregó: “No hay preocupación en el Gobierno, sino ocupación”.










