En respuesta a la cuestión de si el Mundial desconecta a la sociedad de las inquietudes económicas, los resultados son claros: el 23,3% de los encuestados sostiene que sí, mientras que un 56,8% opina que esto sucede “parcialmente”. En total, 8 de cada 10 argentinos admiten que el fútbol actúa como un factor que desvía la atención de los problemas subyacentes.
Las opiniones varían levemente según las inclinaciones políticas. Los votantes de la oposición son más propensos a considerar el torneo una estrategia de distracción (28,1% responde “Sí” de manera contundente), mientras que entre los seguidores de Javier Milei, existe un mayor escepticismo: un 23,2% argumenta que el Mundial no oculta la dura realidad económica.
Así, se revela que el gobierno puede utilizar el “efecto Mundial” para desviar la atención de problemáticas momentáneas, permitiendo así la implementación de políticas que no gozan de gran aceptación social. Un ejemplo claro de esto fue el anuncio de la renuncia del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que se hizo durante un partido entre la Selección y Jordania.
Pese a la pasión que despierta la Selección Argentina, el “efecto bienestar” presenta limitaciones. Solo un 20,7% de los encuestados considera que un buen rendimiento del equipo mejoraría el estado de ánimo social. La mayoría (56%) sostiene que esto sucedería solo “parcialmente”, mientras que un 21,2% es rotundo al afirmar que nada de lo que ocurra en el campo cambiará la percepción en la calle.
Este escepticismo hacia el Mundial no resulta sorprendente. Existe un “malestar estructural”: donde los datos sugieren que el descontento económico ha evolucionado de ser un problema coyuntural a convertirse en una “experiencia social estructurante”. En este contexto, el Mundial de 2026 se presenta como una válvula de escape necesaria, pero insuficiente.
A pesar de la excitación que genera el evento, la distancia entre la situación económica general y la vida cotidiana continúa siendo un obstáculo que ni siquiera el mejor desempeño de la Selección Argentina logra sortear por completo. Para el 55,1% de la población, más allá de los resultados del torneo, “lo peor está por venir.”










