El viernes, el dólar minorista cerró la semana a $1.535, con el Banco Central comprando 36 millones de dólares. Ese mismo día, el INDEC reportó un superávit de 2.187 millones de dólares en la balanza comercial de agosto, sumando así 33 meses consecutivos en saldo positivo.
Sin embargo, la situación de los bonos argentinos plantea interrogantes. Factores internacionales, como el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos, influyen en este escenario, además de la evolución de la economía local y la situación política.
Miguel Kiguel, de Econviews, destacó que “el partido es largo y todavía puede volver a presentarse la oportunidad de salir a los mercados. Si el riesgo país no vuelve a bajar, la alternativa sería comprarle más reservas al BCRA, lo que limitaría su poder de fuego en un año electoral, o buscar otros prestamistas, algo en lo que el gobierno demostró ser bastante hábil”.
El economista agregó que “con un mundo de tasas más altas, creemos que la llave para refinanciar la deuda del año que viene está en mejorar la situación en casa. Es clave recuperar la actividad y darles a los inversores razones para que el riesgo país argentino se acople al resto de emergentes y abra la puerta de los mercados”.
La agenda de datos para la semana incluye, el lunes 21, la publicación de encuestas sobre tendencias en los sectores de industria, supermercados y autoservicios mayoristas. Luego, el martes se presentará el índice de salarios de julio, el miércoles se comunicarán las encuestas de ventas de supermercados y autoservicios, y el jueves se darán a conocer cifras sobre pobreza e indigencia para el primer semestre de 2026. Asimismo, ese día, el INDEC informará el EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica de julio) y el viernes será el turno de las estadísticas de turismo internacional.
El último informe de la consultora 1816 aborda la problemática de los bonos argentinos. “Los Globales en dos dígitos (los Treasuries rinden 5% y el riesgo país suma otro 5%) dificultan salir al mercado offshore y el AO29 en 10% contra MEP limita las emisiones locales. Creemos que los pagos de deuda 2027 no presentan riesgo (21.400 millones de dólares si sumamos Globales y Bonares con privados, lo que queda de Bopreal y neto con FMI), dado que, incluso en un escenario pesimista, el Ministerio de Economía ha demostrado que puede conseguir financiación alternativa y/o realizar privatizaciones. En última instancia, la deuda se saldará con reservas (las netas son 11.300 millones de dólares y las reservas “usables”, que son todas las brutas menos el tramo no activado del swap chino, alcanzan 36.000 millones de dólares)”.
El informe concluye señalando que “la forward 2027-28 (contra cable) parece elevada (15%), pero no refleja pánico. Está implícito que en octubre de 2027 la paridad del AO28 será 9%: el mercado confía en la reelección o en que la oposición también pagaría la deuda (el Ministerio de Economía estima un superávit en energía y minería de 28.000 millones de dólares en 2028)”.
En los próximos meses, se llevarán a cabo elecciones clave, como las presidenciales en Brasil y las de medio término en Estados Unidos, que influirán en el panorama para finales de 2026.










