El informe señala que el mercado comienza a anticipar que la morosidad y el costo del crédito alcanzarán niveles máximos, y que la recuperación de la actividad económica, la reducción de la inflación y una mayor demanda de préstamos permitirán restaurar la rentabilidad del sector. No obstante, las cifras recientes indican que esta recuperación apenas ha iniciado, con una morosidad aún elevada y una incertidumbre que depende en gran medida de la estabilidad política y cambiaria en el país.
Según BofA, los bancos argentinos están valorizados, en promedio, en siete veces las ganancias proyectadas para 2027 y a 0,9 veces su valor contable, cifras inferiores a las de muchos de sus pares en la región. Por ejemplo, los bancos de Brasil cotizan a un promedio de 7,5 veces sus ganancias esperadas, mientras que en México la cifra es de 7,7 veces y las entidades en la región andina alcanzan 10,1 veces. La diferencia es aún más notable con los grandes bancos chilenos, que a menudo superan las 11 veces sus ganancias.
Este descuento en la valoración refleja el mayor riesgo asociado a operar en Argentina, pero también sugiere un potencial de recuperación si se concretan las proyecciones macroeconómicas. BofA anticipa un crecimiento económico del 2,5% para 2026 y del 3,5% en 2027 y 2028, además de una disminución de la inflación de un 30,1% este año a un 18,1% en 2027 y un 12% en 2028.
El informe resalta que el control fiscal seguirá siendo una ancla, mientras que el aumento de reservas, el acceso al financiamiento y las inversiones derivadas del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) podrían estimular el crédito. No obstante, advierte que la inminente elección presidencial de 2027 podría provocar nueva volatilidad. Por lo tanto, la continuidad de las políticas económicas es vista como fundamental para que se materialice el potencial de crecimiento previsto.
En cuanto a las recomendaciones específicas, Banco Macro es la principal apuesta de BofA, que asignó una valoración de ‘Comprar’ con un objetivo de precio de u$s 112 por ADR, lo que implicaría un rendimiento cercano al 50%. Sumando la expectativa de dividendos, BofA estima un retorno total del 47%. Se proyecta que Macro será el banco argentino que más rápidamente recupere sus resultados, con un crecimiento de ganancias del 136% para 2027 y del 55% para 2028, junto con un aumento del retorno sobre el patrimonio (ROE real) al 14% en 2027 y al 17% en 2028.
Otro aspecto positivo es su sólida posición de capital, con un ratio CET1 del 28%, superior al 26% de Galicia y muy por encima del 14% de Supervielle, lo que le otorga capacidad para absorber pérdidas y expandir el crédito cuando las condiciones lo permitan. BofA identifica como principales motores para la acción de Macro una recuperación más acelerada del crédito, una mejora en la calidad de la cartera, y una inflación menor a la estimada.
Sin embargo, persisten riesgos relacionados con el deterioro de la morosidad y la capacidad del banco para adaptarse a un entorno con inflación y tasas más bajas. Aunque la estabilización mejora las perspectivas macroeconómicas, también disminuye algunos ingresos provenientes de títulos públicos e inversiones en un contexto de alta tasa de interés.
BofA también recomienda comprar acciones de Grupo Financiero Galicia, fijando un objetivo de u$s 58 por ADR, lo que sugiere un potencial de crecimiento del 35% y un retorno total estimado del 37%. Se espera que sus ganancias aumenten un 67% en 2027 y un 22% en 2028, con un ROE real previsto del 15%, el más alto entre los tres bancos analizados. Sin embargo, Galicia muestra mayor exposición al deterioro de su cartera de consumo, especialmente por su énfasis en tarjetas de crédito. Se espera que su ratio de morosidad alcance el 8,6% para 2026, comparado con el 5,8% de Macro y el 5,3% de Supervielle. Aunque se anticipa que la morosidad de Galicia disminuirá al 6,5% en 2027, seguirá siendo la más elevada del grupo.
Supervielle, por su parte, recibió una recomendación ‘Neutral’, con un precio objetivo de u$s 10 por ADR, lo que implica un retorno total cercano al 20%. A pesar de un esperado aumento del 41% en sus ganancias en 2027, su menor nivel de capital y los desafíos operativos restan atractivo a sus acciones.
El análisis de BofA se basa en la premisa de que la morosidad comenzará a moderarse. Sin embargo, un informe de una entidad de investigación indica que el deterioro aún no muestra una tendencia claramente positiva. En julio, el ratio de préstamos en situación irregular del sector privado creció del 7,6% al 7,7%, alcanzando un 12,9% en las familias y un 3,6% en las empresas. Aún así, se observó que la tasa de deterioro se ha desacelerado significativamente, y la probabilidad de impago también ha disminuido.
En resumen, BofA proyecta que el costo del riesgo de los bancos argentinos descenderá del 6,9% en 2026 al 6,1% en 2027, aunque seguirá siendo mucho más alto que en otros países de la región. La recomendación sobre los bancos argentinos implica una apuesta a una mejora en 2027 frente a las dificultades actuales del sector.
Las entidades locales presentan una baja penetración crediticia de apenas el 14% del PBI y niveles de capital elevados, lo que les proporciona un considerable margen de crecimiento si la estabilidad económica permite la recuperación del crédito tanto a empresas como a familias. Banco Macro se perfila como la opción más favorable por su solidez de capital, menor exposición a la morosidad y la previsión de una recuperación en sus resultados. Sin embargo, como es habitual en los activos argentinos, gran parte del futuro depende de la situación macroeconómica y las decisiones políticas.










