La entidad reguladora brasileña no solo ha intensificado los controles sobre las transferencias de activos digitales, sino que también ha establecido requisitos más estrictos de capital mínimo para que las empresas del sector puedan operar en su territorio, mediante la obtención de una licencia oficial.
Como consecuencia de estas regulaciones, después de cuatro años de operación en Brasil, Lemon ha decidido “bajar la persiana” y enfocar sus esfuerzos en otros mercados como Argentina, Colombia y Perú. Esta decisión sorprendió, ya que solo tres semanas antes, la empresa había presentado una tarjeta Visa asociada a criptomonedas.
“En Argentina, la normativa sobre cripto creó un marco claro y un ambiente seguro que facilitó la expansión del ecosistema local de activos digitales. En Brasil, en cambio, la presión regulatoria ha resultado en la salida de jugadores que buscaban invertir, innovar y diversificar la oferta de servicios en el país”, señalaron fuentes de la firma en relación a la decisión.
“A finales de octubre finaliza el periodo para solicitar la licencia que permitiría operar con cripto en Brasil, y obtenerla requiere inmovilizar una cantidad desmesurada de capital en relación al tamaño de nuestra operación en ese mercado”, agregaron un día después de comunicar a sus usuarios en Brasil, alrededor de 15.000 de los cuales tienen saldo en la aplicación, acerca de la decisión y el plan para el retiro de sus fondos. “Durante los próximos meses, se llevará a cabo un cierre ordenado, con comunicación previa y apoyo durante todo el proceso”, afirmaron.
Lemon ingresó al mercado brasileño en 2022 y, en ese año, profundizó su integración con el sistema financiero local al habilitar transferencias a través de Pix y sumar productos de inversión (staking) y diversas criptomonedas. Hace casi un año, la empresa recaudó 20 millones de dólares en una ronda de inversión privada, con la intención de ampliar su presencia en Brasil.
Sin embargo, Lemon no es la única firma evaluando su futuro en Brasil ante el próximo vencimiento de la transición regulatoria. La plataforma de intercambio brasileña Coinext anunció a inicios de septiembre que cerrará sus operaciones. La empresa evaluó diferentes opciones para cumplir con las exigencias, pero consideró que ninguna aseguraba la viabilidad de su negocio.
Digitra.com adoptó una postura similar y anunció que no tramitará la habilitación del Banco Central de Brasil, cerrando sus servicios de intermediación y custodia. Otras compañías, como Crypto.com y la mexicana Bitso, también han notificado modificaciones en sus operaciones en Brasil debido al aumento de la presión regulatoria.
Lemon continuará operando en “los mercados donde existen mayores oportunidades de crecimiento, como Argentina, Perú y Colombia”. “Nuestro enfoque seguirá siendo fortalecer el negocio en Argentina, donde pronto lanzaremos nuevos productos; en Perú, donde ya hemos superado el millón de usuarios y recibido autorización de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP para operar con nuestra propia licencia; y en Colombia, donde contamos con más de 150.000 usuarios”, concluyeron desde la empresa.










