Diego Forlán ha rememorado uno de los hitos más importantes de su trayectoria al hablar sobre la final de la Europa League en 2010, donde el Atlético de Madrid se impuso 2-1 al Fulham en tiempo suplementario. En aquel encuentro, el atacante uruguayo anotó los dos goles de su equipo, el último de ellos en el minuto 116, lo que selló la conquista del título. En una reciente entrevista, Forlán situó aquella noche en Hamburgo como una de las más significativas de su carrera, asociándola con un cambio trascendental para el club español. Con más de dos décadas de carrera profesional que lo llevaron a jugar en ocho países de tres continentes, Forlán ha disputado más de 100 partidos con la selección uruguaya, incluyendo una semifinal de la Copa del Mundo y diversas etapas memorables en equipos de distintos campeonatos. En ese contexto, el exjugador del Manchester United y del Atlético de Madrid destacó la final de 2010 como uno de los momentos más vívidos de su memoria. El delantero llegó al Atlético en 2007 y, tres años después, se convirtió en la figura central de la final. Abrió el marcador en el primer tiempo, pero el Fulham logró empatar mediante Simon Davies, llevando el partido a tiempo extra. Cuando todo indicaba que el encuentro se decidiría por penales, Forlán volvió a marcar. “Esa noche en Hamburgo fue una de las mejores de mi carrera”, destacó. “Una final soñada. No tanto porque fuera un partido brillante, sino por el guion”, explicó, indicando que el conflicto narrativo y la resolución en los minutos finales le otorgaron un valor especial al encuentro. La final se produjo en un contexto crucial para el Atlético, que buscaba reafirmarse en el ámbito internacional. El triunfo sirvió como el inicio de una era de éxitos tanto nacionales como internacionales, que llevó al equipo colchonero a una serie de triunfos consecutivos. Forlán recordó la jugada del segundo gol: “Cuando todo parecía encaminarse a los penales, Sergio Agüero luchó por una pelota y me vio en el área”. Sucedió en el segundo tiempo suplementario, justo cuando el Fulham se preparaba para una posible tanda. “Logré tocarla con la punta de mi botín para darle el título al Atlético”, agregó. Antes de esa acción, el Fulham había competido de igual a igual. “Llegaron como los menos favoritos, pero complicaron mucho”, remarcó Forlán. “Marqué después de media hora, Simon Davies igualó y el duelo se fue a tiempo extra”, añadió, resaltando lo ajustado del partido. En su segunda participación europea, el Fulham logró superar una fase de grupos complicada, enfrentándose a equipos como Roma y Juventus, alcanzando así una final continental, lo que enriqueció el carácter del partido: un club de tradición contra otro que había realizado una campaña sorprendente. La celebración del gol por parte de Forlán se volvió icónica. “Me saqué la remera y me tiré al pasto como si fuera una pileta”, recordó. Ese festejo sintetizó la tensión acumulada en un extenso encuentro que culminó con el tanto decisivo en los últimos minutos. En la entrevista, Forlán destacó la importancia institucional de ese gol: “Ese gol supo a gloria, porque marcó un antes y un después para un club que volvió a sentirse importante”. Su comentario se centró más en el impacto que tuvo en la percepción pública del club y en su estatus dentro del fútbol español y europeo. Además, el uruguayo reflexionó sobre la celebración posterior: “La capital de España, habituada a ver al Real Madrid celebrar, se tiñó de rojo y blanco, y miles de aficionados se reunieron en la Plaza de Neptuno, mostrando su orgullo”. Este contraste enfatiza el impacto que tuvo el triunfo en los hinchas del Atlético. Durante su paso por el Atlético de Madrid, que abarcó cinco temporadas, Forlán anotó 96 goles, y la final de 2010 permanece como uno de sus rendimientos más memorables.










